ESTADOS UNIDOSNOTICIAS DE CUBA

Mariela Castro acusa a EEUU de infiltrar espías entre activistas cubanos

Afirmó que actores extranjeros habrían intentado “reclutar mercenarios” dentro de sectores relacionados con la comunidad LGBT

La hija del dictador Raúl Castro, Mariela Castro Espí, afirmó que desde Estados Unidos se han infiltrado espías como parte del activismo LGBT, vinculado al Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), entidad que dirige desde hace años.

Durante una entrevista reciente, la funcionaria presentó estas acusaciones como parte de una supuesta estrategia externa orientada a dividir los movimientos sociales en la isla, particularmente aquellos relacionados con el feminismo y la diversidad sexual.

En ese contexto, defendió el papel del CENESEX en la promoción de políticas públicas y reformas legales vinculadas a estos temas.

Según sus declaraciones, actores extranjeros habrían intentado “reclutar mercenarios” dentro de sectores donde, a su juicio, se han registrado avances, y señaló específicamente al activismo LGBT “que nosotros hemos desarrollado aquí”.

En la misma línea, sostuvo que “han reclutado gente aquí” con el propósito de presentarla como oposición al sistema político cubano.

El señalamiento alcanzó un tono más contundente cuando calificó a esa supuesta disidencia como “ficticia”, “inventada” y “mercenaria por dinero”.

La dirigente estableció una distinción entre el activismo alineado con las instituciones estatales y cualquier manifestación independiente, al tiempo que reforzó una narrativa recurrente en el discurso oficial que atribuye el desacuerdo político a influencias externas.

Castro Espín también aseguró que existe una estrategia impulsada “desde la derecha y desde Estados Unidos” para “fragmentarnos en estas luchas”, en referencia a los movimientos feministas y LGBT.

De acuerdo con su planteamiento, el objetivo sería dividir estas agendas y limitar su alcance, en lugar de integrarlas dentro del proyecto político promovido por el Estado.

No obstante, sus declaraciones omiten antecedentes históricos relevantes dentro del propio sistema cubano. Durante las primeras décadas posteriores a la Revolución encabezada por Fidel Castro, se implementaron políticas de persecución contra personas homosexuales.

En la década de 1960, miles de individuos fueron enviados a las denominadas Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), donde eran catalogados como “antisociales” o contrarios a los valores del modelo socialista.

Años más tarde, en 2010, Fidel Castro reconoció que esas prácticas constituyeron una “gran injusticia”, aunque ese reconocimiento no estuvo acompañado de una disculpa formal amplia ni de procesos de reparación.

En la entrevista, que tuvo una duración de 44 minutos y fue difundida en plataformas digitales, Mariela Castro también abordó la relación con EEUU.

En ese punto, afirmó que la población cubana está preparada para resistir las presiones externas, en línea con el discurso histórico del gobierno.

Sus declaraciones se insertan en un contexto donde el debate sobre derechos sexuales, activismo independiente y control estatal continúa siendo un tema sensible en Cuba.

Mientras las autoridades destacan avances legislativos en materia de diversidad, sectores críticos señalan limitaciones en la autonomía de los movimientos sociales y cuestionan la falta de espacios para el disenso fuera de estructuras oficiales.

La polémica refleja, una vez más, las tensiones entre el discurso oficialista y las voces independientes de la isla, donde el régimen no puede mantenerse congruente en sus palabras con sus acciones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas