La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y la vocera de la Cancillería de Vietnam, Pham Thu Hang, rechazaron la acusación presentada en Estados Unidos contra Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, un caso ocurrido en aguas internacionales y que dejó cuatro muertos, entre ellos tres ciudadanos estadounidenses.
Sheinbaum abordó el tema durante su conferencia matutina y puso en duda el momento elegido por la Justicia estadounidense para presentar los cargos contra el exgobernante cubano y otros cinco señalados.
“¿Qué sentido tiene que en este momento acusen a una persona por algo que ocurrió hace 30 años?”, preguntó la mandataria mexicana.
La presidenta sostuvo que México mantiene su política exterior bajo los principios de autodeterminación de los pueblos y no intervención. Sin embargo, sus palabras vuelven a colocar bajo observación la cercanía política entre su gobierno y La Habana, una relación que ha generado críticas entre sectores del exilio cubano y defensores de derechos humanos.
Sheinbaum también vinculó el caso con señalamientos previos de Estados Unidos contra Evo Morales. Según dijo, Washington intentó asociar durante años al exmandatario boliviano con el narcotráfico por razones políticas y sociales.
“El Gobierno de Evo Morales ha sido el mejor gobierno de Bolivia que ha habido en la historia”, afirmó al defender la gestión del exlíder boliviano.
Vietnam respalda a La Habana
Vietnam también se pronunció contra la acusación. La vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores, Pham Thu Hang, defendió una salida basada en “el diálogo constructivo sobre la base del respeto al derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas”.
La funcionaria reclamó además respeto a “la independencia, la soberanía y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados”.
Hanoi, aliado histórico del régimen cubano, reiteró su respaldo a La Habana y pidió a Washington poner fin a las sanciones contra Cuba.
“Una vez más, Vietnam reafirma enérgicamente su solidaridad y amistad tradicional con el hermano pueblo cubano”, declaró Pham Thu Hang. También pidió cumplir las resoluciones aprobadas en la Asamblea General de la ONU contra el embargo estadounidense.
El derribo de Hermanos al Rescate
La acusación presentada el miércoles por fiscales estadounidenses reabre uno de los episodios más graves entre Cuba y Estados Unidos desde los años noventa.
Las autoridades norteamericanas atribuyen a Raúl Castro y a otros exfuncionarios responsabilidad en la operación militar que derribó dos aeronaves civiles de Hermanos al Rescate en febrero de 1996. La organización realizaba vuelos cerca de Cuba y denunciaba la represión política en la Isla.
Durante décadas, La Habana ha sostenido que las avionetas violaron su espacio aéreo y que la acción militar se ajustó al derecho internacional.
Tras conocerse la imputación, Miguel Díaz-Canel calificó el proceso como “una acción política, sin ningún basamento jurídico”. También acusó a Washington de fabricar un expediente para justificar una agresión contra Cuba.
El régimen cubano intenta presentar los cargos como parte de una ofensiva internacional. Para los familiares de las víctimas y sectores del exilio, el proceso representa una vía judicial pendiente por un ataque que marcó la relación bilateral y reforzó las denuncias contra la cúpula militar cubana.