El Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap) no informó sobre las dos muertes por chikungunya ocurridas en enero de 2026, según un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Entre el 1 y el 31 de enero, la OPS registró 1.457 casos de chikungunya en la Isla, pero las autoridades locales no reportaron los decesos vinculados a la enfermedad, que ha afectado al paĆs desde el aƱo pasado.
El Minsap dejó de ofrecer detalles sobre los casos de dengue y chikungunya a finales de 2025, momento en que las autoridades afirmaron que ambas enfermedades se encontraban «en la zona de seguridad».
La viceministra de Salud Pública, Carilda Peña, realizó esta afirmación coincidiendo con la temporada invernal en Cuba, una época en la que las condiciones para la proliferación de mosquitos, principalmente el Aedes aegypti, son menores.
Sin embargo, la falta de combustible, que impide la adecuada recolección de desechos sólidos, favorece la acumulación de agua en los desechos, creando focos de infección.
Impacto de la epidemia de chikungunya en Cuba
Aunque las autoridades reportaron una disminución de casos durante los primeros meses del 2026, la epidemia de chikungunya y dengue, que comenzó en 2025, sigue afectando a la población cubana.
El paĆs enfrentó una sobrecarga en su sistema de salud, y en 2025, la OPS contabilizó 65 muertes por ambas enfermedades, mĆ”s de la mitad de ellas en menores de edad.
Cuba fue uno de los Ćŗltimos paĆses en reconocer oficialmente que enfrentaba un brote de chikungunya y dengue, aunque nunca declaró una emergencia sanitaria ni solicitó ayuda internacional formalmente.
La falta de actualización oficial sobre los casos de dengue en 2026 deja a Cuba como uno de los pocos paĆses que aĆŗn no ha informado cifras actualizadas sobre la enfermedad. La ausencia de datos pĆŗblicos aumenta la preocupación sobre la efectividad de las medidas tomadas y la transparencia de las autoridades locales en el manejo de las enfermedades.
Complicaciones a largo plazo para los pacientes
A pesar de la reducción de casos, algunos pacientes que se han recuperado de chikungunya presentan complicaciones a largo plazo.
Funcionarios del Minsap han reconocido que un porcentaje de los pacientes no lograrĆ” una recuperación total en los tres meses previstos, ya que padecen Ā«artropatĆa crónica inflamatoriaĀ». Esta condición prolonga el tiempo de recuperación, lo que requiere atención mĆ©dica adicional.
Un posible tratamiento biotecnológico cubano, el medicamento Jusvinza, ha mostrado promesas para aliviar las secuelas graves de la enfermedad. En un ensayo clĆnico, Jusvinza ha demostrado ser una opción esperanzadora para aquellos afectados por los efectos mĆ”s graves del chikungunya.