ESTADOS UNIDOSNOTICIAS DE CUBA

Petrolero ruso sancionado cambia de rumbo ¿Ya no llegará a Cuba?

Rusia enfrenta limitaciones, en su producción y las sanciones de EEUU, pese a lo cual el gobierno había prometido no abandonar al régimen

El petrolero ruso “Universal”, sancionado por Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido, y que se supone se dirigía a Cuba, cambió de rumbo, dejando en incertidumbre al gobierno de La Habana que reconoce se encuentra cerca de un colapso energético.

La embarcación navega actualmente con rumbo incierto en el Atlántico Norte. De acuerdo con datos de monitoreo marítimo, el buque se encuentra a más de 3.000 kilómetros de La Habana, desplazándose lentamente a unos 3,4 nudos y con una trayectoria que, por ahora, lo aleja del Caribe.

Su rumbo hacia el noroeste ha generado dudas entre especialistas, ya que no coincide con las rutas directas hacia puertos cubanos.

Si el navío corrigiera su dirección de inmediato y mantuviera la velocidad actual, podría tardar alrededor de tres semanas en llegar a la isla.

Sin embargo, este cálculo no contempla factores como condiciones climáticas, corrientes marinas o posibles cambios operativos, por lo que su arribo sigue siendo incierto.

El cargamento que transporta es considerado clave para el sistema eléctrico cubano, que atraviesa una situación crítica. Expertos estiman que el volumen de crudo a bordo solo alcanzaría para cubrir entre siete y diez días de consumo nacional, lo que refleja la fragilidad del suministro energético en el país.

Este envío se produce en un contexto de alta tensión geopolítica. Aunque el gobierno de Rusia ha reiterado su compromiso de mantener el suministro de petróleo a Cuba, incluso ante las sanciones y advertencias de EEUU, la realidad operativa muestra dificultades para concretar estas entregas.

En semanas anteriores, Moscú aseguró que continuará apoyando a la isla con recursos energéticos pese a las presiones internacionales.

No obstante, las restricciones impuestas por Washington complican el panorama. La normativa vigente limita las transacciones relacionadas con petróleo ruso que involucren a Cuba, lo que podría influir en decisiones logísticas como cambios de ruta o retrasos en la entrega.

Analistas señalan que estos factores, sumados a la vigilancia internacional, podrían estar afectando el trayecto del Universal.

Existen antecedentes recientes que refuerzan esta posibilidad. En otros casos, buques petroleros han modificado su destino o enfrentado demoras similares en medio de sanciones.

Aunque en ocasiones anteriores se han permitido entregas por razones humanitarias, estas han sido excepcionales y no representan un cambio en la política general.

La situación se agrava por la caída en el suministro de combustible desde otros países. Venezuela ha reducido significativamente sus envíos a Cuba, mientras que México ha suspendido ventas, lo que ha incrementado la dependencia de la isla del petróleo ruso.

Sin embargo, incluso Rusia enfrenta limitaciones, ya que su producción ha disminuido en los últimos años. Mientras tanto, el sistema energético cubano sigue bajo presión.

El propio gobierno ha reconocido que no cuenta con suficiente combustible para cubrir toda la demanda eléctrica, lo que se traduce en apagones frecuentes que afectan a millones de personas.

La falta de un destino claro en los registros del “Universal” aumenta la incertidumbre sobre su misión. Por ahora, el buque continúa bajo seguimiento de plataformas internacionales, sin una señal definida de que retomará su ruta hacia Cuba.

Mientras tanto, cada día de retraso incrementa la tensión en la isla, que depende de estos envíos para sostener su ya debilitada red eléctrica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas