La familia de Jorge López DĆaz, un cubano que desapareció en Estados Unidos en 1991, ha recurrido a la pĆ”gina de Facebook Nio Reportando un Crimen para pedir ayuda en su bĆŗsqueda.
SegĆŗn los familiares de López DĆaz, el cubano emigró a Estados Unidos en 1980, durante el Ć©xodo del Mariel, y desde entonces no han tenido contacto con Ć©l.
Tras su llegada a territorio estadounidense, se asentó inicialmente en Texas, donde tuvo dos hijos, Walfrido y Gladys. MĆ”s tarde se mudó a Des Moines, Iowa, donde formó una nueva familia con su esposa Marcia, quien ya tenĆa dos hijos de una relación anterior, Danny y Jenny Brown.
Ćltimo contacto con la familia
La Ćŗltima vez que la familia tuvo noticias de Jorge López DĆaz fue en los primeros aƱos de la dĆ©cada de 1990, cuando su madre viajó a Estados Unidos. Tras ese encuentro, regresó a Cuba en 1991 y desde entonces no se ha sabido nada mĆ”s de Ć©l.
La familia no ha recibido ningún tipo de comunicación de su paradero, lo que ha generado una gran angustia entre sus siete hermanos.
Hoy, los hermanos de López DĆaz siguen vivos y mantienen la esperanza de encontrarlo. AĆda, Magalis, Gladis, Margot, Walfrido, Reyna y Roberto han pedido a la comunidad, especialmente a aquellos en Estados Unidos, que difundan la información sobre su desaparición.
A travĆ©s de las redes sociales, confĆan en que alguien pueda tener información que los ayude a esclarecer quĆ© ocurrió con Jorge.
Llamado a la comunidad
La familia ha solicitado ayuda a través de Facebook, pidiendo a cualquier persona que pueda tener información que se ponga en contacto con ellos a través de dicha red social.
En los comentarios de la publicación, algunos usuarios han ofrecido posibles lugares donde Jorge podrĆa encontrarse.
Algunos incluso sugieren que podrĆa estar en un hogar de ancianos, ya que, segĆŗn explican, hay casos de personas que llegaron a Estados Unidos y fueron perdidas de vista por dĆ©cadas, aunque luego se reencontraron con sus familiares.
Una de las personas que comentó en la publicación, Ileana HernĆ”ndez, relató que, durante una visita a una amiga que era dueƱa de un hogar para ancianos, conoció a un hombre que habĆa llegado a Estados Unidos en los aƱos 80.
«Me dio los teléfonos de su familia en Cuba y supieron de él después de décadas», comentó.
La familia sigue buscando respuestas y mantiene la esperanza de que la comunidad pueda ofrecer alguna pista que los acerque a encontrarlo. El dolor de no saber qué ocurrió con su ser querido sigue afectÔndolos, y piden la colaboración de todos aquellos que puedan ayudar a resolver este misterio de tres décadas.