El teniente coronel retirado Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, antiguo miembro de la Fuerza Aérea del Ejército de Cuba, recibirá sentencia el próximo 28 de mayo en un tribunal federal de Jacksonville, Florida, tras declararse culpable de fraude migratorio por ocultar a EEUU su extensa trayectoria militar dentro del aparato castrista.
El exoficial, de 65 años, admitió en enero que no informó a las autoridades migratorias estadounidenses sobre sus casi tres décadas de servicio en la aviación militar cubana. Según The New York Times, González-Pardo viajó durante años entre Cuba y Florida sin revelar ese antecedente en sus formularios de inmigración.
Su situación cambió en noviembre pasado, cuando agentes federales lo arrestaron y lo acusaron de omitir información relevante sobre su paso por las Fuerzas Armadas de la Isla. Por este expediente, permanece encarcelado y podría recibir una pena máxima de 10 años de prisión.
En 2024, el medio independiente Periódico Cubano identificó y denunció la presencia de González-Pardo en territorio estadounidense. La pesquisa también reveló que sus hermanas Leida, Yolanda y Marizeida habían emigrado a EEUU años antes.
El vínculo con el derribo de Hermanos al Rescate
El nombre de González-Pardo cobró mayor peso esta semana al aparecer en una acusación federal del Departamento de Justicia de EEUU relacionada con Raúl Castro y el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate, ocurrido el 24 de febrero de 1996 sobre aguas internacionales del estrecho de Florida.
En esa acción murieron Carlos Costa, Mario de la Peña, Armando Alejandre Jr. y Pablo Morales. Tres eran ciudadanos estadounidenses y uno residente permanente. Las aeronaves pertenecían a una organización que realizaba vuelos para ubicar balseros cubanos en ruta hacia EEUU.
La dictadura cubana alegó entonces que los aviones habían violado su espacio aéreo y lanzado propaganda sobre La Habana. Sin embargo, investigaciones posteriores ubicaron el ataque fuera de la jurisdicción cubana, una versión que desmonta la narrativa oficial usada por el régimen.
De acuerdo con la nueva imputación, González-Pardo habría pilotado uno de los MiG vinculados al operativo, aunque no se le atribuye haber disparado contra las aeronaves derribadas. La acusación sostiene que llegó a tener en la mira al tercer avión, comandado por José Basulto, fundador de Hermanos al Rescate, quien logró escapar.
El único acusado bajo custodia en EEUU
La importancia del caso de González-Pardo radica en que es el único de los acusados que se encuentra detenido en Estados Unidos. Esa condición podría convertirlo en una fuente clave para un eventual juicio por la operación militar de 1996.
Si enfrenta condena en esta nueva causa, el exmilitar podría recibir cadena perpetua por el cargo de conspiración para asesinar estadounidenses. Su abogado, Miguel Rosada, rechazó comentar las acusaciones.
El investigador Luis Domínguez, de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, ha sostenido que trabajó durante años para identificar a los pilotos implicados. Según sus pesquisas, González-Pardo estaba en uno de los MiG que participaron aquel día.
El Departamento de Justicia también incluyó como acusados a Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga y Raúl Simanca Cárdenas. Los cargos abarcan conspiración para asesinar estadounidenses, destrucción de aeronaves y homicidio.