Raúl Castro, de 95 años, estuvo ausente este domingo 26 de julio de 2026 del acto oficial celebrado en Pinar del Río por el aniversario 73 de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
Se trata de la primera vez en al menos 30 años que el expresidente cubano no participa en esta conmemoración. El gobierno no explicó las razones de su inasistencia, lo que provocó nuevas dudas sobre su estado de salud.
Miguel Díaz-Canel encabezó la ceremonia ante varios cientos de personas y leyó un mensaje atribuido a Castro durante el evento.
La concentración comenzó durante la madrugada, siguiendo el formato habitual de los actos organizados cada año por el régimen para recordar la acción armada de 1953.
Gobierno cubano guarda silencio sobre Raúl Castro
La administración de Díaz-Canel no ofreció información sobre los motivos de la inasistencia. Tampoco indicó si Castro enfrenta algún problema médico o si decidió permanecer apartado del evento por otras razones. El silencio oficial aumentó las dudas debido a sus escasas apariciones durante los últimos meses.
La última presencia pública conocida del general ocurrió en junio, durante una actividad vinculada con el Ministerio del Interior. Aunque dejó sus principales cargos políticos y gubernamentales, mantiene influencia dentro del sistema y continúa siendo presentado como una figura de referencia para la dirigencia del Partido Comunista.
El régimen conmemora el 26 de julio los ataques contra los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo. La operación, encabezada por Fidel y Raúl Castro contra el gobierno de Fulgencio Batista, fracasó en el plano militar, pero luego fue convertida en símbolo fundacional del movimiento que tomó el poder en 1959.
Díaz-Canel ataca a Washington durante la ceremonia
Durante su intervención, Díaz-Canel rechazó un informe del Departamento de Estado que acusa al régimen cubano de mantener operaciones de espionaje, influencia política y respaldo a movimientos radicales en Estados Unidos y América Latina. El gobernante calificó la política de “máxima presión” como un “genocidio fríamente calculado”.
Washington sostiene que sus sanciones buscan reducir los recursos disponibles para las estructuras militares y de seguridad señaladas por la represión interna. La ausencia de Castro ocurrió en medio de este nuevo aumento de las tensiones entre ambos gobiernos y de acusaciones presentadas contra el exmandatario en territorio estadounidense.
En mayo, autoridades estadounidenses relacionaron al general con delitos derivados del derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate. Además, el abogado cubano Domingo Delgado solicitó el 6 de junio a la Fiscalía del Distrito Sur de Florida revisar su posible responsabilidad en el asalto a la Embajada de Ecuador en La Habana.
Raúl Castro enfrenta otra solicitud de investigación en EEUU
La petición también señala al fallecido comandante Ramiro Valdés y al general Patricio de la Guardia por su presunta participación en la operación del 21 de febrero de 1981. Fuerzas especiales irrumpieron entonces en la sede diplomática, capturaron a 14 refugiados políticos y el operativo terminó con la muerte de un adolescente.
Los detenidos fueron condenados inicialmente a muerte, aunque las sentencias se sustituyeron después por largas penas de prisión ante la presión internacional. Mientras avanzan estas reclamaciones, la ausencia de Raúl Castro en la principal fecha política del régimen deja abierta una interrogante que La Habana, hasta ahora, evita responder.