Régimen presume carros eléctricos para Sancti Spíritus en medio de crisis energética
El anuncio llega durante un momento en el que la Isla se caracteriza por constantes apagones
El Ministerio de Transporte de Cuba presentó en Sancti Spíritus nuevos proyectos de movilidad eléctrica, mientras la Isla enfrenta una crisis energética marcada por apagones masivos, falta de combustible y un sistema de transporte público en colapso.
El anuncio fue impulsado por el ministro Eduardo Rodríguez Dávila durante una visita a la Empresa Militar Industrial Francisco Aguiar Rodríguez, donde se ensamblan vehículos eléctricos destinados al traslado de pasajeros.
Según informó el propio organismo en redes sociales, Rodríguez Dávila revisó el avance de un lote de 40 ecomóviles financiados por el Fondo para el Desarrollo del Transporte Público. En estos momentos, 15 unidades se encuentran en fase de ensamblaje dentro de la industria militar espirituana.
La visita también incluyó la inspección de un prototipo de ómnibus de combustión, fabricado a partir de un chasis importado. Las autoridades prevén producir 12 vehículos de este tipo para servicios de transportación, aunque no precisaron fechas concretas de entrega ni rutas beneficiadas.
El ministro pidió, además, avanzar en la adaptación de 10 triciclos eléctricos para la recogida de basura en la ciudad cabecera. También orientó trabajar en un prototipo de ómnibus Diana electrificado, con el objetivo de evaluar su viabilidad técnica.
“Hay que avanzar en la instalación de estaciones de carga con energía solar y seguir modernizando los medios de transporte”, afirmó Rodríguez Dávila durante el recorrido.
“Con los carros eléctricos no solo tenemos una alternativa frente a la limitación de combustible, sino también con el uso de lubricantes”, añadió.
Apagones y déficit eléctrico golpean a la población cubana
El discurso oficial contrasta con los datos más recientes del sistema electroenergético nacional. El 2 de mayo, apenas dos días antes de la visita ministerial, Cuba registró un déficit de 1.415 megavatios. La capacidad disponible fue de solo 1.735 MW frente a una demanda estimada de 3.150 MW.
En esa jornada, seis de las 16 unidades termoeléctricas del país estaban fuera de servicio. A ello se sumó el agotamiento del combustible ruso que debía cubrir las necesidades hasta finales de abril, sin señales claras de reposición inmediata.
El propio ministro de Energía reconoció que Cuba necesita ocho barcos de combustible al mes, pero desde diciembre de 2025 solo recibió uno. La escasez golpea la generación eléctrica, el transporte, los servicios básicos y la vida cotidiana de millones de personas.
La situación del transporte convencional tampoco ofrece alivio. De 558 ómnibus interprovinciales, menos del 40% se mantiene operativo. En enero de 2026, el régimen admitió que el transporte público apenas cubría el 42% de las metas planificadas.
Para muchos cubanos, los anuncios sobre vehículos eléctricos parecen más propaganda que una respuesta concreta a la crisis diaria.



