A travĂ©s de un comunicado oficial, el Grupo Empresarial de Comercio de Las Tunas informĂł esta semana que la poblaciĂłn de la provincia podrĂĄ comprar azĂșcar en el territorio, aunque solo recibirĂĄ una libra por consumidor en la canasta bĂĄsica de septiembre.
La decisiĂłn, como todas las otras, responde a la escasez de recursos que se vive en la Isla desde hace meses, la cual se ha visto agravada por el colapso de la industria azucarera. Y es que, segĂșn cifras oficiales, es la peor que se ha experimentado en casi 100 años.
De acuerdo con el medio oficialista PeriĂłdico Las Tunas, en Facebook, hasta el momento el producto solo ha llegado a 11 bodegas de la capital provincial. La situaciĂłn confirma la incapacidad de las autoridades para garantizar un suministro estable de un alimento esencial en la dieta cubana.
ProducciĂłn en mĂnimos histĂłricos
La zafra 2024-2025 cerrĂł con menos de 150.000 toneladas mĂ©tricas de azĂșcar, una cifra que representa menos de la mitad de lo logrado el año anterior y que quedĂł muy lejos del plan gubernamental de 265.000 toneladas.
La caĂda profundiza la crisis de un sector que en el pasado fue considerado la columna vertebral de la economĂa nacional.
Entre los factores señalados se encuentran la falta de caña, los continuos apagones, la escasez de combustible y el deterioro generalizado de las fĂĄbricas. En mayo ya se advertĂa que la producciĂłn no superarĂa las 200.000 toneladas, pero finalmente el desplome fue aĂșn mayor.
Impacto directo en la poblaciĂłn
La escasez repercute de forma inmediata en las familias. En diciembre de 2024, las autoridades de Las Tunas habĂan reducido a dos libras de azĂșcar y arroz por persona, y ahora el racionamiento baja a una sola libra mensual.
La medida resulta insuficiente frente a las necesidades alimentarias, evidenciando cĂłmo la crisis del sector azucarero se suma a la ya grave situaciĂłn de desabastecimiento en el paĂs.
MĂĄs allĂĄ de las cifras, la debacle azucarera ilustra el fracaso de la planificaciĂłn estatal y profundiza la crisis alimentaria. Lo que alguna vez fue un emblema de la economĂa cubana hoy se ha convertido en un reflejo del deterioro estructural que enfrenta la Isla.