Un robo de paneles solares pertenecientes a la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA) dejó sin respaldo energético a casi 900 usuarios en Santiago de Cuba.
El hecho ocurrió en el Gabinete #3 del Reparto Micro 7, donde fueron sustraídos módulos fotovoltaicos utilizados para mantener activos los servicios de telefonía y datos durante las interrupciones del sistema eléctrico nacional.
Los equipos robados forman parte de la infraestructura que permite a los nodos de telecomunicaciones continuar funcionando durante los apagones. Tras la pérdida de estos paneles, los clientes afectados pueden quedar sin conexión cada vez que falle el servicio eléctrico general.
La denuncia fue realizada por trabajadores y directivos de ETECSA mediante redes sociales, quienes alertaron sobre las consecuencias del robo para cientos de usuarios. La afectación ocurre en un contexto marcado por frecuentes interrupciones eléctricas en la isla.
Santiago de Cuba registra varios ataques contra instalaciones de ETECSA
El robo en el Reparto Micro 7 se suma a otros hechos similares ocurridos durante 2026 en Santiago de Cuba. En mayo fueron sustraídos paneles solares pertenecientes al Gabinete micro 9-2 y al reparto Flores.
Este no sería el primer robo de equipos de respaldo energético de ETECSA en Santiago de Cuba. Anteriormente, delincuentes sustrajeron paneles solares de otro gabinete de la empresa en el reparto Flores, dejando afectado un nodo de telecomunicaciones de la zona.
Además, días antes del último incidente, los paneles solares del gabinete número dos del reparto Flores fueron destruidos tras un ataque con piedras, según reportes difundidos por medios independientes y usuarios en redes sociales.
Los daños a la infraestructura de telecomunicaciones han generado preocupación porque estos sistemas permiten mantener la comunicación durante los apagones. La pérdida de los equipos incrementa las dificultades para garantizar servicios básicos en diferentes comunidades.
Robos de paneles solares se extienden a otras provincias cubanas
La sustracción de estos dispositivos no se limita a Santiago de Cuba. Reportes periodísticos señalan casos similares en provincias como Matanzas, Holguín, Las Tunas y Jovellanos, donde paneles destinados a servicios públicos han sido robados o dañados.
Los equipos tienen un papel estratégico porque funcionan como respaldo energético para mantener operativos servicios esenciales cuando la red eléctrica presenta fallas. Su pérdida afecta especialmente a zonas donde los apagones interrumpen con frecuencia la conectividad.
Los incidentes también se han relacionado con daños a instalaciones vinculadas al bombeo de agua y otros servicios públicos, aumentando la preocupación sobre la protección de infraestructuras consideradas esenciales.
Cuba endureció las sanciones por estos delitos
Los robos contra componentes eléctricos y de comunicaciones ocurren pese a las medidas legales aplicadas por las autoridades cubanas. En mayo de 2025, el Tribunal Supremo Popular emitió el Dictamen 475, que establece que la sustracción de elementos de estos sistemas puede ser considerada un delito de sabotaje.
La normativa contempla sanciones de hasta 30 años de prisión, cadena perpetua e incluso pena de muerte en casos agravados.
Sin embargo, la aparición de nuevos casos refleja que estas medidas no han evitado la repetición de los robos. Entre los factores señalados están la crisis económica, el mercado informal de componentes tecnológicos y las dificultades para vigilar instalaciones distribuidas por todo el país.
El robo ocurrido en Santiago de Cuba vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de la infraestructura de servicios básicos en medio de una crisis energética que continúa afectando la conectividad de miles de cubanos.