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Trump confirma diálogo con Cuba y la llama “amenaza humanitaria”

Afirmó que el secretario de Estado, Marco Rubio, ya está en conversaciones con funcionarios de la Isla, y que pronto llegarán a un acuerdo

El presidente de Estados Unidos Donald Trump volvió a hablar sobre Cuba este martes 17 de febrero, calificando al país como una “nación fallida” y una “amenaza” para la humanidad, y confirmando que su jefe de Estado, Marco Rubio, se encuentra en diálogos con funcionarios de la Isla.

Según el mandatario, Cuba debe llegar próximamente a un acuerdo con EEUU para enfrentar lo que él llamó una crisis humanitaria, causada por la falta de combustible y energía.

“Cuba es ahora mismo una nación fallida… Estamos hablando con Cuba ahora mismo, y Marco Rubio está hablando con Cuba ahora mismo. Y deberían hacer un acuerdo porque es una amenaza humanitaria”, indicó.

A pesar de llevar una política enfocada en la deportación de latinos, que ha entorpecido o eliminado programas como la reunificación familiar y el parole humanitario, incluso para los cubanos, el también empresario afirmó que tiene en cuenta a los cubanoamericanos con familias en Cuba, y espera que pronto puedan reunirse.

“Y tenemos muchos cubanoamericanos grandiosos, y estarán muy felices cuando puedan volver a saludar a sus familiares, y hacer cosas que deberían haber podido hacer durante mucho tiempo. Me interesan mucho las personas que están aquí y que fueron tratadas muy mal por Castro y las autoridades cubanas”, añadió.

La Isla enfrenta desde hace meses una severa crisis energética. El país dejó de recibir petróleo de su principal aliado, Venezuela, tras la caída de su presidente en una operación liderada por EEUU a inicios de enero, lo que ha empeorado la falta de combustible para las plantas eléctricas, los transportes y los servicios básicos.

Esa situación ha provocado apagones prolongados, falta de agua potable y problemas para conservar alimentos y medicinas, que de por sí escasean en el país.

Ante esta situación, varios países europeos y de América emitieron alertas de viaje a sus ciudadanos para no viajar a Cuba debido a la falta de combustible, los apagones y la inseguridad en servicios básicos como salud y transporte.

Estas alertas se produjeron mientras el gobierno cubano insiste en que la situación turística está bajo control, prometiendo electricidad, seguridad y combustible para visitantes, aunque en la práctica muchas aerolíneas cancelaron o ajustaron vuelos a la Isla por la falta de combustible para aviones.

A pesar de esas condiciones, Trump no ha mostrado interés en intervenir militarmente en Cuba para “ayudar” a la población, algo que muchos cubanos han rogado durante décadas debido a la falta de libertades y la pobreza.

Su administración parece no ver a Cuba como un objetivo prioritario, y analistas afirman que esto se debe a que la Isla no posee recursos energéticos valiosos, como el petróleo que sí motivó en parte la intervención militar estadounidense en Venezuela.

Históricamente, EEUU ha intervenido en otros países principalmente por intereses relacionados con recursos naturales o estratégicos, no por bien del pueblo local.

Intervenciones como las de Afganistán, Irak y Libia ilustran cómo Washington ha actuado en regiones con intereses energéticos o geopolíticos fuertes, dejando tras de sí conflictos largos y sociedades dañadas.

En contraste, Cuba sigue rechazada a inversiones energéticas que podrían aliviar la crisis. Mientras la población lidia con apagones, escasez de combustible, servicios fallidos y una economía que se ha desplomado, el gobierno ha mantenido políticas que priorizan el turismo, incluso cuando los turistas son cada vez menos y varios países advierten contra ir a la Isla.

Las declaraciones de Trump reflejan una postura diplomática dura, pero también muestran una contradicción: el presidente acusa a Cuba de ser un Estado fallido y amenaza sanciones, pero no ofrece un plan claro para ayudar al pueblo cubano, a pesar de décadas de pedidos de intervención.

En cambio, su política ha profundizado el aislamiento de Cuba y ha condicionado cualquier diálogo a negociaciones que no han tenido resultados visibles aún.

 

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