El Gobierno de Donald Trump autorizó una excepción a las restricciones comerciales estadounidenses que permitirá abastecer de combustible y otros insumos a una planta procesadora de níquel y cobalto situada en Moa, Holguín.
La decisión, conocida el 20 de octubre de 2026, coincide con negociaciones para que inversionistas de Estados Unidos obtengan el control de Sherritt International, empresa canadiense vinculada a la instalación cubana.
La compañía confirmó mediante un comunicado oficial que recibió una licencia especial de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), organismo del Departamento del Tesoro. El permiso comprende operaciones comerciales y financieras destinadas a facilitar la llegada de combustible, fueloil y azufre. También incluye servicios asociados al transporte marítimo, seguros y pagos bancarios.
Una empresa vinculada a un exfuncionario de Trump busca controlar Sherritt
La autorización coincide con las gestiones de Gillon Capital, firma estadounidense relacionada con la familia del empresario Ray Washburne, quien ocupó responsabilidades durante la primera administración de Trump. Ambas compañías mantienen conversaciones para concretar una operación que permitiría al grupo inversionista convertirse en accionista mayoritario de Sherritt.
Las negociaciones comenzaron formalmente en mayo, cuando se anunció un acuerdo preliminar para conceder a Gillon Capital derechos de adquisición de acciones. Si se cumplen las condiciones previstas y se ejerce la opción correspondiente, la firma podría alcanzar el 55% del capital accionario. La propuesta todavía requiere acuerdos definitivos y autorizaciones regulatorias.
Un acuerdo sobre propiedades confiscadas facilita los suministros
Otro componente de la operación involucra a Moa Bay Mining Co., entidad que mantiene una reclamación certificada relacionada con propiedades mineras confiscadas en Cuba. El 23 de septiembre, Sherritt y la parte reclamante alcanzaron un entendimiento temporal para permitir determinados suministros a cambio de compensaciones económicas.
Ese convenio establece que Moa Bay no presentará reclamaciones judiciales bajo la Ley Helms-Burton contra los participantes protegidos por el acuerdo por los envíos autorizados. La OFAC también permitió las transacciones necesarias para ejecutar lo pactado, aunque el entendimiento no representa una solución definitiva a la disputa sobre los bienes.
La medida llega después de una prolongada interrupción de actividades. Sherritt suspendió su participación directa en negocios conjuntos cubanos el 7 de mayo, tras la ampliación de las sanciones estadounidenses. Posteriormente, el 22 de junio, detuvo el procesamiento de metales en su refinería de Fort Saskatchewan, Canadá, debido al agotamiento de materias primas procedentes de Cuba.
Datos clave de la autorización de Trump para la minera en Cuba
| Dato | Información |
|---|---|
| Anuncio | 20 de octubre de 2026 |
| Autoridad | OFAC, Tesoro de EEUU |
| Empresa | Sherritt International |
| Instalación | Moa Nickel, Holguín |
| Suministros | Combustible, fueloil y azufre |
| Inversionista | Gillon Capital LLC |
| Compra prevista | Hasta el 55% de Sherritt |
| Acuerdo Moa Bay | 23 de septiembre de 2026 |
| Primer envío | Previsto para el último trimestre de 2026 |
| Reactivación minera | Pendiente de otra licencia |
¿Cuándo volverá a producir níquel la planta de Moa?
La licencia concedida no permite todavía reactivar la extracción y el procesamiento de minerales. Sherritt necesita una segunda autorización de emergencia para retomar esas labores. Entretanto, prepara un primer envío de combustible que, según sus previsiones, podría salir durante el último trimestre de 2026.
La recuperación industrial también depende de conseguir nuevos recursos financieros. La empresa reconoce dificultades de liquidez y mantiene conversaciones con acreedores e inversionistas para reorganizar sus obligaciones. Sin financiamiento adicional, advierte que existen dudas importantes sobre su capacidad para continuar funcionando.
Por ahora, Washington ha autorizado únicamente actividades específicas relacionadas con el abastecimiento. El permiso no elimina las sanciones generales contra Cuba ni garantiza la adquisición empresarial. Mientras tanto, el futuro de una instalación importante para la industria cubana del níquel permanece condicionado a decisiones regulatorias y financieras pendientes.