Miles de familias que viven alquiladas en Florida podrían enfrentar mayores gastos de vivienda si los votantes aprueban la Enmienda 3 en las elecciones del 3 de noviembre de 2026.
La propuesta busca reducir los impuestos inmobiliarios de propietarios que ocupan sus viviendas, pero un análisis divulgado por organizaciones del sector advierte que parte de esa carga económica podría trasladarse a los inquilinos. El riesgo dependerá de cómo respondan los gobiernos locales a la reducción de sus ingresos.
El estudio, elaborado por el especialista tributario Jared Walczak, calcula que el impuesto anual correspondiente a un apartamento promedio podría aumentar 406 dólares en 2028. Para una vivienda unifamiliar destinada al alquiler, el incremento estimado alcanzaría 1.081 dólares. Estas cantidades corresponden a obligaciones fiscales de los propietarios y no significan que los contratos de arrendamiento subirán automáticamente por esos importes.
¿Cuánto podrían subir los alquileres en Miami-Dade y Broward?
Las consecuencias variarían según la localidad. En Miami-Dade, el estudio estima un incremento de 291 dólares anuales en los impuestos correspondientes a cada apartamento alquilado, mientras que en Fort Lauderdale la cifra podría alcanzar los 504 dólares. Estas cantidades no representan aumentos directos del alquiler que pagan los inquilinos. Sin embargo, los propietarios podrían intentar trasladar parte de los mayores costos a las rentas, dependiendo de las condiciones del mercado.
La investigación fue encargada por Florida Housing Coalition, Florida Apartment Association, Miami Homes for All y Florida Policy Project. Sus autores utilizaron un escenario en el que las administraciones locales compensan completamente sus pérdidas mediante mayores tasas tributarias. Sin embargo, los municipios y condados también podrían reducir gastos o incrementar otras tarifas, por lo que los resultados finales podrían diferir de las proyecciones.
Qué cambiaría la Enmienda 3 para propietarios e inquilinos
La iniciativa propone ampliar la exención fiscal de las viviendas principales hasta 150.000 dólares en 2027 y 250.000 en 2028 para los impuestos que no financian escuelas. Esa cantidad representa una porción del valor de la propiedad que quedaría libre del tributo, no un cheque entregado al dueño. Actualmente, las exenciones aplicables son considerablemente menores.
La propuesta también reduciría del 10 % al 5 % el límite anual de crecimiento del valor fiscal tasado de propiedades sin exención por residencia principal, incluidas viviendas destinadas al alquiler. Sus defensores sostienen que esa modificación aportaría estabilidad tributaria a propietarios e inversionistas. En el sur de Florida también existen otras iniciativas de alivio fiscal, como el programa de reducción de impuestos a la propiedad para adultos mayores en Hialeah, dirigido a propietarios que cumplen determinados requisitos.
La organización Florida Realtors argumenta que aliviar la carga inmobiliaria podría beneficiar al mercado habitacional y ofrecer mayor previsibilidad económica.
Por otro lado, las personas que alquilan no recibirían directamente la ampliación de la exención. El Condado de Miami-Dade advierte que los gobiernos locales podrían necesitar ajustar tarifas, servicios o impuestos para compensar sus menores ingresos. Según sus estimaciones, la pérdida presupuestaria del condado alcanzaría unos 385,8 millones de dólares durante el ejercicio que comenzará en octubre de 2027.
Cuándo se vota y qué deben saber las familias de Florida
La Enmienda 3 aparecerá en la boleta electoral del martes 3 de noviembre. Para incorporarse a la Constitución estatal necesitará el respaldo de al menos el 60 % de los votantes. Si alcanza ese resultado, entraría en vigor el 1 de enero de 2027, aunque varias disposiciones tributarias se aplicarían de manera progresiva durante los años siguientes.
El debate afecta a un mercado donde numerosas familias ya destinan una parte importante de sus ingresos al techo. Según las organizaciones que encargaron el análisis, más de 1,7 millones de hogares inquilinos en Florida gastan más del 30 % de sus ingresos en vivienda. Una eventual transferencia de mayores impuestos a las rentas podría incrementar esa presión, especialmente entre trabajadores y personas con ingresos limitados.
Por ahora, no existe una orden estatal que disponga aumentar los alquileres como consecuencia de la propuesta electoral. Los efectos dependerán del resultado de la votación, de las medidas fiscales que adopten los gobiernos locales y de las condiciones del mercado. Para los cubanos que residen en el sur de Florida, conocer esas diferencias permitirá comprender mejor una iniciativa que promete alivio a propietarios, pero genera interrogantes entre quienes todavía no han podido comprar una vivienda.