Un video que muestra a Gerardo Hernández Nordelo compartiendo con su familia en el Hotel Nacional de La Habana provocó una ola de críticas en redes sociales.
La indignación se elevó especialmente porque las imágenes fueron difundidas el mismo día en que el dirigente oficialista pidió a los cubanos resistir las dificultades económicas que atraviesa el país.
La grabación, divulgada por el periodista Mario Vallejo el pasado 22 de mayo, muestra al coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) disfrutando de una comida junto a su esposa, sus hijos y otro acompañante en uno de los hoteles más emblemáticos y exclusivos de la capital cubana.
Horas antes, Hernández Nordelo había participado como único orador en un acto político celebrado en la Tribuna Antiimperialista José Martí, donde defendió la necesidad de afrontar las carencias que afectan a la población.
La coincidencia entre ambos acontecimientos generó una fuerte reacción entre activistas, periodistas y ciudadanos, en un contexto marcado por apagones prolongados, escasez de alimentos, falta de gas manufacturado y protestas registradas en distintos puntos de la Isla.
Entre las voces más críticas estuvo la activista Amelia Calzadilla, quien cuestionó la diferencia entre el discurso de sacrificio promovido por las autoridades y el estilo de vida que, según ella, disfrutan algunos dirigentes.
En una publicación ampliamente compartida, señaló que mientras muchas familias enfrentan dificultades para cubrir necesidades básicas, figuras vinculadas al poder pueden acceder a lugares fuera del alcance económico de la mayoría de los cubanos.
La activista también puso en duda las afirmaciones oficiales sobre igualdad social y se preguntó si el nivel de vida de altos funcionarios realmente se corresponde con el de un profesional promedio dentro del país.
Las críticas continuaron con comentarios de otros periodistas y usuarios de redes sociales. La periodista Mónica Baró Sánchez cuestionó que, tras participar en actos donde se exalta la resistencia de la población frente a la crisis, algunos dirigentes disfruten de espacios y servicios inaccesibles para gran parte de la ciudadanía.
También sugirió que esos privilegios contrastan con la realidad económica que enfrenta la mayoría de los cubanos. La difusión del video generó cientos de reacciones.
Muchos usuarios expresaron su inconformidad con las diferencias económicas existentes entre la población y quienes ocupan cargos dentro de la estructura política del país. Otros aprovecharon la ocasión para criticar la gestión gubernamental y las condiciones de vida actuales.
Ante la polémica, Hernández Nordelo respondió desde su cuenta de Facebook con un mensaje que avivó aún más el debate. El dirigente defendió su derecho a reunirse con familiares y amigos en cualquier establecimiento y afirmó que no veía nada reprochable en ello.
“Después de ‘sonarme’ 16 años preso, ahora —como Silvio— vivo en un país libre, y si quiero, me tomo un café o un trago con quien me invite, y donde me inviten. Preparen la billetera, que habrán más videos”.
La publicación no logró frenar las críticas. Por el contrario, para muchos usuarios terminó reforzando las acusaciones sobre la desconexión entre parte de la dirigencia cubana y las dificultades que enfrenta diariamente la población.