Un tribunal italiano sentenció a Carlos Omar Morales, un ciudadano cubano de 27 aƱos, a 12 aƱos de prisión por su responsabilidad en la muerte de Teodoro Ullasci, un hombre de 59 aƱos. El hecho ocurrió el 22 de marzo de 2024 en la ciudad de L’Aquila, ubicada en el centro del paĆs.
SegĆŗn la investigación, Morales, quien residĆa en la localidad, fue acusado de homicidio preterintencional en complicidad con Alexandru Dumitru Balan, un ciudadano rumano de 37 aƱos. Este tipo de delito se aplica cuando una persona causa la muerte de otra sin la intención directa de hacerlo, pero con el propósito de infligir un daƱo que pudo haber sido letal.
Durante el juicio, Morales declaró que Ullasci lo habĆa estado presionando para que colaborara en la distribución de medicamentos recetados. En su testimonio, afirmó que actuó bajo los efectos de sustancias estupefacientes y, sintiĆ©ndose amenazado, golpeó a la vĆctima sin medir la gravedad de sus actos.
Las cĆ”maras de seguridad de la vĆa Fortebraccio captaron a Morales agrediendo a Ullasci. De acuerdo con el perito de la FiscalĆa, Giuseppe Calvisi, la agresión provocó una arritmia que resultó fatal para la vĆctima.
LāAquila, arrestati 2 stranieri in unāabitazione diroccata perchĆ© ritenuti responsabili dellāaggressione culminata nella morte del 59enne Teodoro Ullasci in una strada del centro. pic.twitter.com/FOFLZYkmbd
ā Cristina Lo (@cristaljoi) March 23, 2024
La defensa intentó argumentar que la combinación de alcohol, cocaĆna y medicamentos en el organismo de Ullasci pudo haber causado su fallecimiento sin que el golpe fuera determinante. Sin embargo, el tribunal concluyó que la agresión fue el factor desencadenante de su muerte, dictando la condena de 12 aƱos de cĆ”rcel para Morales.
Tras el trĆ”gico suceso, la familia de Ullasci, originaria de CerdeƱa, viajó a L’Aquila para gestionar los trĆ”mites funerarios y colaborar con las autoridades en la investigación. AdemĆ”s, hicieron un llamado a quienes pudieran aportar información sobre el caso para que se comunicaran con la policĆa, destacando la importancia de esclarecer todos los detalles del incidente.
La familia tambiĆ©n solicitó ayuda para localizar a āAkkiā, la perrita de Ullasci, que se extravió tras los hechos y fue vista deambulando por el centro histórico de L’Aquila. Pidieron a la ciudadanĆa que, en caso de encontrarla, intentaran protegerla y se pusieran en contacto con ellos para facilitar su regreso a casa.