El gobierno de Washington ha dejado en claro su postura sobre el diĆ”logo con el rĆ©gimen de La Habana, esto en respuesta a las āpreocupacionesā del viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos FernĆ”ndez de CossĆo, sobre una ola de deportaciones masivas.
El funcionario castrista indicó que el gobierno de la Isla estaba preocupado ante la falta de comunicación entre ambas administraciones, dando a entender que no estaban preparados para la llegada masiva de deportados.
En ese sentido, el Departamento de Estado de EEUU afirmó que los contactos con el régimen solo ocurren cuando son absolutamente necesarios.
āCuando Estados Unidos necesite reunirse con el gobierno cubano, lo haremosā, expresó un portavoz del Departamento de Estado en un correo enviado a MartĆ Noticias. La declaración descarta cualquier intención de Washington de reanudar un diĆ”logo permanente con La Habana.
FernĆ”ndez de CossĆo habĆa manifestado en una entrevista con Reuters su inquietud ante la ausencia de conversaciones entre ambos paĆses en materia migratoria. SegĆŗn el funcionario cubano, la administración Trump no ha planteado la posibilidad de aumentar las deportaciones ni ha solicitado cambios en los acuerdos vigentes.
Los acuerdos migratorios entre ambos paĆses establecen la repatriación de cubanos deportados por vĆa aĆ©rea y marĆtima. Sin embargo, el rĆ©gimen cubano advierte que dichos pactos nunca contemplaron deportaciones masivas.
FernĆ”ndez de CossĆo seƱaló que cualquier modificación en este aspecto requerirĆa negociaciones bilaterales que, hasta el momento, no han ocurrido.
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, el flujo de deportaciones ha sido limitado. En lo que va de su mandato, solo un vuelo con 104 ciudadanos cubanos ha sido registrado como parte de este proceso. Pese a esto, La Habana insiste en que Estados Unidos no ha solicitado un incremento en las repatriaciones.
El viceministro cubano subrayó que los acuerdos migratorios, firmados en la década de 1980, no contemplaban la posibilidad de que cubanos inicialmente admitidos en Estados Unidos fueran posteriormente deportados en gran número.
āCuando se firmaron, no se consideraba razonable que EEUU admitiera y luego denegara la entrada de personasā, sostuvo.
Las palabras del funcionario sugieren que el rĆ©gimen cubano podrĆa obstaculizar el retorno de ciudadanos beneficiarios de programas como el parole humanitario.
Washington y La Habana tienen previsto retomar el diĆ”logo en abril, en la capital estadounidense. Sin embargo, FernĆ”ndez de CossĆo reconoció que, hasta la fecha, la administración estadounidense no ha confirmado oficialmente la realización del encuentro.