Un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desató el pĆ”nico en una familia cubana radicada en Texas, luego de que agentes federales exigieran al padre firmar un documento que permitirĆa detener tambiĆ©n a su hija menor, de apenas ocho aƱos.
El hombre y su hija estÔn bajo el estatus migratorio I-220A, un formato utilizado por ICE para liberar bajo supervisión a ciertos migrantes en proceso de deportación.
Aunque no constituye una orden inmediata de expulsión, esta figura no otorga un estatus legal y estÔ sujeta a decisiones administrativas.
La denuncia fue realizada por el periodista Javier DĆaz, quien reportó que los oficiales dijeron al padre: āFirme para que la detengamos tambiĆ©nā. La frase fue interpretada como una amenaza directa contra la menor.
āMi hija no ha hecho nada malo. Solo queremos vivir en paz, seguir luchando por nuestra estabilidadā, expresó la madre, visiblemente afectada.
Preocupación legal y reacción de activistas
Un abogado de inmigración en Houston, que solicitó permanecer en el anonimato, calificó la situación de āsumamente graveā.
āNunca habĆamos visto una intención tan directa de criminalizar a los hijos pequeƱos de quienes tienen un I-220A. Es una lĆnea que se estĆ” cruzando y que pone en peligro a cientos de familiasā, advirtió.
Organizaciones defensoras de derechos humanos ya se han activado para ofrecer asistencia legal y exigir respuestas institucionales. Desde colectivos como la Florida Immigrant Coalition (FLIC) se reclama una revisión urgente de las nuevas prÔcticas de ICE.
Riesgo de detención en centros criticados por violaciones
El temor de que mÔs familias cubanas enfrenten situaciones similares ha crecido, especialmente por la posibilidad de que los menores terminen detenidos en instalaciones como el centro de detención conocido como Alligator Alcatraz, en los Everglades de Florida. Allà se reportan pésimas condiciones: baños colapsados, comida insuficiente y hacinamiento.
FLIC ha calificado este lugar como una āatrocidad moralmente repugnanteā, en referencia directa a las condiciones infrahumanas. El centro alberga a mĆ”s de 1.000 migrantes en un entorno rodeado de fauna peligrosa como caimanes y pitones birmanas.
JesĆŗs MartĆnez, migrante cubano detenido en ese centro, declaró que los baƱos se desbordan, y que el piso suele llenarse de excremento.
āNos sacan a comer cuando les da la gana, lo mismo a las nueve que a las doce de la noche, nos tratan como perrosā.