El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, desmintió este jueves los informes de los medios de comunicación que sugirieron que su gobierno planeaba llevar a cabo ataques aéreos contra Venezuela.
El mandatario negó rotundamente la posibilidad de una intervención militar directa en el paĆs sudamericano, aunque reconoció que la situación sigue siendo incierta.
La controversia se desató después de que medios como Miami Herald y The Wall Street Journal informaran sobre la opción de un ataque aéreo contra objetivos venezolanos.
SegĆŗn los reportes, Trump habrĆa considerado realizar estos ataques en cuestión de dĆas o incluso horas. Sin embargo, al ser consultado por la prensa durante su vuelo a bordo del Air Force One, Trump aclaró: Ā«No, no son verdadĀ».
A pesar de la desmentida presidencial, los informes continúan sugiriendo que la opción de ataques aéreos sigue sobre la mesa. The Wall Street Journal apuntó que la decisión final aún no ha sido tomada, lo que mantiene la incertidumbre en torno a la postura del gobierno de Estados Unidos.
Tensión creciente en la región
Este episodio ocurre en un contexto de creciente tensión en la región. Estados Unidos ha intensificado sus esfuerzos en la lucha contra el narcotrĆ”fico en el Caribe y el PacĆfico, especialmente aquellos relacionados con el gobierno venezolano.
Las autoridades estadounidenses acusan a Venezuela de estar vinculada a varios cÔrteles de droga, incluidos el Cartel de los Soles y el Tren de Aragua, que operan activamente en la región.
En el marco de estos esfuerzos, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, informó sobre un nuevo ataque realizado el miĆ©rcoles en el PacĆfico oriental.
El objetivo de la operación era un barco presuntamente cargado de drogas, y resultó en la muerte de las cuatro personas a bordo.
Este ataque es el nĆŗmero 14 desde que comenzaron las operaciones en septiembre, con un saldo de al menos 61 presuntos narcotraficantes muertos y dos sobrevivientes arrestados.
Estrategia de captura de NicolƔs Maduro
La situación también se ve marcada por las acciones de Estados Unidos contra NicolÔs Maduro, el presidente de Venezuela, a quien se le acusa de ser una pieza clave en el trÔfico de drogas en la región.
Como parte de la estrategia, la recompensa por información que conduzca a su captura ha sido elevada a 50 millones de dólares.
AdemĆ”s, el USS Gerald Ford, uno de los portaaviones mĆ”s avanzados de la flota estadounidense, estĆ” programado para llegar en los próximos dĆas a la región, aumentando la presencia militar en las aguas cercanas a Venezuela.
Planes para capturar a Maduro
En dĆas anteriores, se reveló que un agente del Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Edwin López, intentó reclutar al piloto personal de Maduro para participar en una operación para capturar al mandatario venezolano.
Según una investigación de AP, López contactó al piloto Bitner Villegas cuando se enteró de que dos jets privados utilizados por Maduro necesitaban reparaciones costosas.
López presentó al piloto un plan que involucraba el traslado de Maduro a un lugar donde pudiera ser arrestado por las fuerzas estadounidenses, como Puerto Rico o la base naval de GuantÔnamo. A cambio de su colaboración, López prometió una recompensa millonaria y la posibilidad de convertirse en un héroe entre los venezolanos por ayudar a terminar con el régimen de Maduro.