EEUU inicia decomiso del petrolero Skipper, enviado por Venezuela a Cuba
El buque transportaba un cargamento de aproximadamente 1,8 millones de barriles de crudo cuando fue incautado
Estados Unidos ha iniciado este viernes los procedimientos legales para el decomiso definitivo del petrolero M/T Skipper, incautado en alta mar en diciembre de 2025 mientras intentaba entregar petróleo a la Isla.
La demanda civil presentada en el Tribunal de Distrito del Distrito de Columbia busca confiscar el buque y su cargamento de aproximadamente 1,8 millones de barriles de crudo suministrados por la estatal venezolana Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).
Este decomiso está vinculado con la sospecha de que el cargamento era utilizado para financiar actividades ilícitas de actores internacionales designados como terroristas.
Vinculación con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC)
El Skipper, según las autoridades estadounidenses, ha sido identificado como parte de una red de transporte de productos petrolíferos ilícitos que financian al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), incluido su brazo, la Fuerza Quds, designada por Estados Unidos como organización terrorista extranjera.
El cargamento que iba a Cuba, más específicamente a la empresa estatal Cubametales, se encuentra en el centro de esta disputa legal.
El 10 de diciembre de 2025, el buque fue incautado en alta mar tras una operación autorizada judicialmente. En el momento de la incautación, el Skipper portaba una bandera guyanesa falsa, lo que lo convertía en un barco apátrida, según la denuncia presentada por las autoridades estadounidenses. Posteriormente, el petrolero y su cargamento fueron trasladados a la costa de Texas.
La flota clandestina y sus tácticas evasivas
El Skipper forma parte de lo que las autoridades describen como una “flota clandestina” dedicada a la venta y distribución de crudo proveniente de Irán y Venezuela, países sujetos a sanciones internacionales.
Entre 2021 y 2025, el Skipper utilizó tácticas como transferencias de carga de barco a barco, falsificación de ubicación y el uso de banderas falsas para evadir sanciones internacionales y ocultar sus rutas comerciales ilícitas.
El documento de acusación también señala que en 2024, el Skipper entregó tres millones de barriles de crudo iraní a Siria, y continuó sus operaciones en 2025, realizando cargamentos desde Irán hasta su última carga en noviembre de 2025, donde transportó 1,8 millones de barriles de crudo de Venezuela, de los cuales 1,1 millones de barriles estaban destinados a Cuba.
La investigación está siendo llevada a cabo por el FBI, con el apoyo de agencias de seguridad como HSI en Washington D.C., Minneapolis y Nueva York. Adicionalmente, el caso está siendo litigado por la División Criminal del Departamento de Justicia, con la participación de fiscales federales del Distrito de Columbia.



