La ONU denuncia trabas para repartir contenedores con ayuda humanitaria
Estos contenedores están cargados con alimentos, productos de higiene y otros insumos esenciales
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) denunció este lunes que la falta de combustible en Cuba mantiene paralizada la distribución de ayuda humanitaria ya almacenada en la Isla.
Según explicó en Nueva York el coordinador residente de la ONU en Cuba, Francisco Pichón, unos 170 contenedores valorados en 6,3 millones de dólares, cargados con alimentos, productos de higiene y otros insumos esenciales, no han podido ser trasladados a sus destinatarios en distintos municipios por la crisis de abastecimiento energético.
170 contenedores siguen sin llegar a sus beneficiarios
Pichón precisó que los cargamentos ya se encuentran en territorio cubano, pero no pueden desagregarse ni moverse hacia los puntos de entrega final.
La situación afecta directamente a personas vulnerables que dependen de esa asistencia, en medio de un escenario marcado por apagones, escasez y dificultades logísticas en buena parte del país.
Ante ese obstáculo, la misión de la ONU en Cuba abrió un proceso de licitación para contratar operadores privados con capacidad de importar combustible.
El funcionario sostuvo que el organismo analiza distintas alternativas para sostener su plan humanitario, incluida la cooperación con actores no estatales y empresas privadas cubanas que ya han recibido suministros limitados de carburante.
Pichón también confirmó que continúan las conversaciones entre Naciones Unidas y representantes de Estados Unidos ante el organismo para tratar de alcanzar un mecanismo que permita introducir gasolina o diésel con fines humanitarios.
La meta, dijo, es asegurar la continuidad de una operación básica para atender necesidades urgentes en la Isla. Esa gestión ya había sido adelantada por la ONU a finales de febrero y comienzos de marzo, cuando pidió una “excepción humanitaria” para el envío de petróleo y ayuda a Cuba.
Crisis de combustible afecta la operación humanitaria
El coordinador residente afirmó que la organización espera encontrar una salida rápida, pero reconoció que la escasez de combustible compromete no solo la movilidad de los cargamentos, sino la viabilidad de toda la operación humanitaria.
La advertencia confirma que la crisis energética cubana ya no golpea solo al transporte público, la generación eléctrica o la producción nacional, sino también los programas de asistencia internacional.
Como parte del contexto, Pichón señaló que Cuba solo ha recibido recientemente un cargamento ruso de unas 100.000 toneladas de crudo, equivalentes a cerca de 700.000 barriles.
De acuerdo con Reuters el envío, descargado en la terminal de Matanzas por el buque Anatoly Kolodkin, fue el primero de gran escala en unos tres meses y recibió autorización de Washington por razones humanitarias.
Sin embargo, ese petróleo no resuelve el problema inmediato. De acuerdo con Reuters, el crudo ruso requiere entre 25 y 35 días para ser procesado y distribuido, por lo que su impacto no es instantáneo sobre el transporte y la logística interna. Mientras tanto, la ayuda ya llegada a Cuba sigue sin poder moverse hacia los municipios donde más se necesita.



