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Evacúan de emergencia a pacientes en hospital de Santiago de Cuba

El hecho ocurre en medio de una crisis donde los hospitales enfrentan una escasez de medicamentos, insumos y equipos en buen estado

El hospital provincial Hospital Saturnino Lora evacuó de urgencia a 12 pacientes en estado crítico este sábado, luego de una falla eléctrica que dejó sin servicio a varias áreas clave del centro médico.

El incidente ocurrió en medio de la crisis energética que afecta a Cuba y obligó al traslado inmediato de enfermos, mientras persisten dudas sobre las condiciones reales de la infraestructura hospitalaria en la Isla.

De acuerdo con la versión oficial difundida por medios estatales, la avería se originó por una sobrecarga de voltaje en las líneas que abastecen las unidades de cuidados intensivos e intermedios.

Esto provocó el sobrecalentamiento del sistema eléctrico y la activación de mecanismos de protección, lo que interrumpió el suministro de energía en esas áreas.

Como resultado, 12 pacientes fueron evacuados. Cuatro de ellos fueron enviados a otros centros de salud, mientras que ocho permanecieron dentro del mismo hospital, pero en zonas seguras. Las autoridades aseguraron que no se registraron fallecidos durante el incidente.

Sin embargo, testimonios recogidos en el lugar indican que el problema habría comenzado en un cuarto técnico vinculado al sistema de climatización. Según estas versiones, primero se percibió un olor fuerte, similar al amoníaco, seguido de chispas y posteriormente una explosión.

Las mismas fuentes señalan que el personal intentó controlar la situación, pero habría utilizado un extintor inadecuado para un incendio eléctrico.

En lugar de emplear uno especializado, se habría usado un extintor de líquido, lo que provocó un cortocircuito mayor y una explosión que dañó la puerta del área técnica y rompió ventanas cercanas.

Una enfermera citada en estos reportes afirmó que el incendio pudo originarse en el compresor de un equipo de aire acondicionado.

También confirmó que la evacuación se realizó de inmediato como medida preventiva. Algunos pacientes fueron trasladados al Hospital Clínico Quirúrgico Juan Bruno Zayas.

Testigos también denunciaron restricciones dentro del hospital durante el incidente. Según estos relatos, no se permitió la salida de pacientes ni familiares en otras áreas, y al personal médico se le pidió apagar sus teléfonos móviles para evitar la difusión de información.

Aunque la versión oficial no mencionó un incendio, sí confirmó la presencia de bomberos y brigadas técnicas. En contraste, los reportes independientes describen daños visibles y un ambiente de tensión dentro del hospital.

El hecho ocurre en un contexto más amplio de deterioro del sistema de salud en Cuba, donde los hospitales enfrentan una escasez constante de medicamentos, insumos básicos y equipos en buen estado.

A esto se suma la falta de mantenimiento en instalaciones eléctricas y sistemas críticos, lo que incrementa el riesgo de fallas como la registrada en Santiago de Cuba.

La crisis energética que vive el país, con apagones frecuentes y prolongados, también afecta directamente el funcionamiento de hospitales. Equipos esenciales dependen de sistemas eléctricos inestables, lo que pone en riesgo la atención de pacientes en estado grave.

Además, distintos reportes señalan problemas en la formación y disponibilidad de personal médico, en parte por la migración de profesionales y las condiciones laborales. Esto limita la capacidad de respuesta ante emergencias dentro de los centros de salud.

Pese a este panorama, el gobierno cubano suele atribuir las deficiencias del sistema sanitario a factores externos como el embargo de Estados Unidos.

No obstante, ese embargo no incluye medicamentos ni insumos médicos, según han señalado diversas fuentes, por lo que persisten cuestionamientos sobre la gestión interna y la falta de inversión en el sector.

El incidente en el hospital Saturnino Lora vuelve a evidenciar la fragilidad del sistema hospitalario en Cuba. La combinación de infraestructura deteriorada, fallas eléctricas y escasez de recursos mantiene en riesgo la atención médica, mientras pacientes y personal enfrentan condiciones cada vez más complicadas.

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