Bruno Rodríguez pide a EEUU dar los 100 millones USD de ayuda en efectivo
Ciudadanos y organizaciones han denunciado varias veces la falta de transparencia sobre el destino de donaciones enviadas a la Isla
El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla cuestionó públicamente el supuesto ofrecimiento de hasta 100 millones de dólares en ayuda humanitaria anunciado por el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio para aliviar la crisis que atraviesa la Isla.
A través de redes sociales, el funcionario del régimen puso en duda la propuesta y pidió explicaciones sobre el origen del dinero, la forma en que sería entregado y quién controlaría su distribución dentro de Cuba.
Sus declaraciones llegan en medio de una situación marcada por apagones, escasez de alimentos, falta de medicamentos y problemas de combustible que afectan diariamente a la población.
Rodríguez calificó como una “fábula” la versión presentada por Rubio y aseguró que en Cuba nadie conoce oficialmente ese supuesto plan de ayuda.
“Alguien debería preguntar al secretario de Estado de EEUU sobre la fábula del supuesto ofrecimiento de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria a Cuba, que aquí nadie conoce”, escribió el canciller.
El funcionario también insinuó que el dinero podría terminar convertido en “un sucio negocio” y volvió a responsabilizar a las sanciones estadounidenses por la crisis económica del país.
Además, preguntó si los fondos serían entregados directamente en efectivo o mediante productos y contratos gestionados por empresas y agencias específicas.
Las declaraciones llamaron la atención porque el régimen cubano históricamente ha rechazado o condicionado ayudas internacionales mientras mantiene un fuerte control estatal sobre la distribución de recursos.
En distintas ocasiones, ciudadanos y organizaciones han denunciado falta de transparencia sobre el destino de donaciones enviadas a la Isla tras huracanes, crisis energéticas o emergencias sanitarias.
Una operación internacional de ayuda humanitaria de ese tamaño normalmente no se maneja con dinero físico, sino mediante transferencias bancarias, organismos auditables y canales supervisados para evitar corrupción o desvío de fondos.
Pedir efectivo para una suma tan alta resulta poco común en este tipo de programas. La polémica comenzó después de unas declaraciones de Rubio durante una visita al Vaticano.
Allí, el secretario de Estado afirmó que EEUU mantiene disposición de ayudar al pueblo cubano y aseguró que parte de la asistencia ya ha llegado a la Isla a través de organizaciones humanitarias.
Rubio mencionó específicamente unos 6 millones de dólares distribuidos mediante Cáritas, vinculada a la Iglesia Católica.
“Estamos preparados para hacer más”, declaró el funcionario estadounidense, dando a entender que Washington mantiene abierta la posibilidad de ampliar la ayuda si el régimen cubano coopera.
La respuesta de Rodríguez generó críticas entre usuarios cubanos en redes, donde muchos cuestionaron qué ha ocurrido con otras ayudas internacionales recibidas anteriormente por el gobierno y denunciaron que terminan vendidos en dólares por el propio régimen.
Algunos internautas también criticaron que las disputas políticas sigan teniendo prioridad mientras gran parte de la población enfrenta hambre, apagones y escasez de productos básicos.
Para muchos cubanos, el debate sobre la ayuda internacional ocurre en medio de una de las peores crisis económicas que ha vivido la Isla en décadas.



