El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, afirmó en la Casa Blanca que quiere ayudar a los cubanos a “recuperar su país”, mientras el portaaviones nuclear USS Nimitz y su grupo de ataque operan en el Caribe como parte del Southern Seas 2026, una misión de la Cuarta Flota presentada por Washington como despliegue de cooperación y seguridad regional.
“Otros presidentes han visto este asunto sin hacer nada; parece que seré el primero que cambie eso. Estaremos felices de hacerlo, queremos que los cubanos recuperen su país para que puedan ir y regresar”, dijo el mandatario durante una entrevista en la Casa Blanca.
Trump habla de Cuba y apunta al colapso de la Isla
Trump aseguró que su postura responde a razones humanitarias ante el deterioro económico y social que padecen los cubanos bajo el régimen comunista. “No tienen electricidad, no tienen dinero, realmente no tienen nada”, declaró.
Según el mandatario, numerosos cubanoamericanos aspiran a regresar a la Isla, invertir y participar en una futura reconstrucción si se produce un cambio político.
Sus palabras refuerzan el mensaje de presión que Washington ha enviado en las últimas semanas hacia La Habana, en medio de una crisis interna marcada por apagones, escasez y falta de liquidez.
El presidente también trató de rebajar la posibilidad de una escalada inmediata. Consultado sobre Cuba tras la acusación contra Raúl Castro, dijo que “no habrá una escalada” y agregó que no creía necesaria una acción de ese tipo, aunque evitó cerrar otras lecturas políticas sobre el caso.
El USS Nimitz llega al Caribe bajo vigilancia regional
El Comando Sur informó que el USS Nimitz participa en Southern Seas 2026, una operación destinada a ampliar la cooperación marítima, la interoperabilidad y la seguridad con países aliados del Caribe, Centroamérica y Sudamérica. La misión incluye maniobras con fuerzas navales de la región y visitas a varios puertos.
La Embajada de Estados Unidos en Cuba dio la bienvenida al portaaviones y a sus buques de apoyo, destacando su “preparación”, “alcance” y “letalidad”. La presencia de una plataforma militar de ese nivel cerca de la zona aumenta el peso simbólico del despliegue.
El USS Nimitz, identificado como CVN-68, es un portaaviones de propulsión nuclear de unos 332 metros de eslora. Puede operar entre 70 y 90 aeronaves, incluidos cazas F/A-18 Super Hornet, aviones de guerra electrónica EA-18G Growler, aeronaves E-2 Hawkeye y helicópteros MH-60 Seahawk.
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Acusación contra Raúl Castro eleva la presión
La tensión creció después de que autoridades federales de EEUU acusaran a Raúl Castro, de 94 años, y a cinco pilotos cubanos por el derribo de dos avionetas civiles de Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996. En el ataque murieron cuatro personas.
La acusación atribuye a Castro, entonces ministro de Defensa, responsabilidad en la autorización del uso de fuerza letal contra aeronaves desarmadas. Los cargos incluyen conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y homicidio, según el reporte de AP.
Washington no ha anunciado una operación militar contra Cuba ni una acción de captura contra Raúl Castro. Sin embargo, la coincidencia entre el despliegue naval, la acusación judicial y las declaraciones de Trump coloca al régimen cubano bajo una presión política, diplomática y militar poco habitual en décadas recientes.