Cuba recibió solo 528.271 viajeros entre enero y abril de 2026, una caída del 55% frente al mismo período de 2025, de acuerdo con datos divulgados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
El retroceso confirma el deterioro de una industria clave para la economía nacional, golpeada por apagones, falta de combustible, hoteles en mal estado y una pérdida de confianza entre los principales mercados emisores.
Las estadísticas oficiales muestran que el país captó 457.716 viajeros menos que en los primeros cuatro meses del año anterior. Del total reportado en 2026, apenas 328.608 fueron visitantes internacionales, cifra equivalente al 44,2% de lo registrado en igual etapa de 2025.
La comparación resulta contundente. Entre enero y abril de 2025 llegaron a la Isla 742.990 turistas extranjeros. Un año después, el número cayó en 414.382 personas. Esto representa un derrumbe del 55,8% en apenas 12 meses.
El desplome golpea directamente a un sector que durante años fue presentado por el régimen como una de sus principales fuentes de ingresos. Sin embargo, las cifras muestran una contracción que ya no puede atribuirse a un hecho aislado.
Canadá lidera el desplome turístico
Canadá, principal mercado emisor de visitantes hacia Cuba durante décadas, registró la mayor caída en términos absolutos. En los primeros cuatro meses de 2025 viajaron a la Isla 346.109 canadienses. En igual período de 2026 solo lo hicieron 125.444. La reducción fue del 63,8%.
El dato más crítico apareció en marzo. Ese mes, apenas 511 canadienses visitaron Cuba, frente a 98.663 en marzo de 2025.
Otros mercados también registraron fuertes retrocesos. Estados Unidos pasó de 48.629 visitantes a 21.066, una baja del 56,7%. Rusia cayó de 46.285 a 21.050, para un descenso del 54,5%. Francia retrocedió de 18.129 a 7.276, España de 13.691 a 7.019 e Italia de 12.108 a 6.157.
Incluso los cubanos residentes en el exterior redujeron sus viajes. La cifra pasó de 78.478 a 46.173 personas, una contracción del 41,2%.
Apagones, combustible y hoteles deteriorados
El hundimiento turístico responde a problemas acumulados. Los apagones prolongados afectan la experiencia de los viajeros. La escasez de combustible de aviación Jet A-1 provocó más de 1.700 cancelaciones de vuelos y la salida de aerolíneas como Air Transat, Air Canada, WestJet, Aeroflot y Nordwind.
Aeroflot llegó a realizar vuelos de repatriación para retirar turistas rusos varados en Cuba. Además, autoridades económicas de Rusia recomendaron no viajar a la Isla mientras persistiera la crisis de combustible.
A ello se suman quejas por hoteles con falta de mantenimiento, problemas de agua, deficiencias alimentarias y servicios inferiores a los de otros destinos del Caribe.
La caída no empezó en 2026. Cuba recibió 2,4 millones de turistas en 2023, 2,2 millones en 2024 y solo 1,81 millones en 2025, pese a que la meta oficial era de 2,6 millones. La ocupación hotelera de 2025 fue del 18,9%, una de las más bajas en décadas.
Si la tendencia continúa, Cuba podría cerrar 2026 con menos de un millón de visitantes internacionales, el peor resultado turístico desde la pandemia.