El régimen comunista propuso este jueves una reforma salarial para el sector estatal presupuestado que elevaría el salario mínimo de 2.100 a 3.110 pesos cubanos, junto con nuevas garantías laborales y mayor flexibilidad en el empleo.
El primer ministro Manuel Marrero Cruz presentó las medidas ante la Asamblea Nacional, en La Habana, como parte de un paquete dirigido a reorganizar el mercado laboral y ampliar la protección social.
La reforma beneficiaría al 51% de los trabajadores del país e incluiría la actualización de todos los grupos y escalas salariales. Según el cronograma anunciado, los cambios comenzarían a aplicarse en julio y los empleados recibirían los primeros pagos con los nuevos montos en agosto. El Ejecutivo no precisó cómo financiará el incremento en medio de la crisis fiscal y productiva.
El aumento, sin embargo, tendría un alcance limitado frente al deterioro del peso cubano. Con el dólar informal situado este viernes 19 de junio en 690 CUP, el nuevo salario mínimo equivaldría a unos 4,51 dólares mensuales. El actual ingreso de 2.100 CUP representa apenas 3,04 dólares al cambio utilizado en gran parte de las operaciones entre particulares.
La diferencia también resulta marcada frente a otras monedas. Un salario de 3.110 CUP permitiría adquirir alrededor de 3,94 euros, según la cotización informal de 790 CUP por euro. Frente a la Moneda Libremente Convertible, valorada en 500 CUP, el ingreso equivaldría a 6,22 MLC, unidad empleada en comercios estatales y otros mercados dolarizados.
El dólar subió cinco pesos hasta 690 CUP después de la presentación gubernamental de 176 propuestas económicas y sociales. Las ofertas entre particulares oscilan entre 620 y 765 CUP. El euro se acerca a la barrera de los 800 pesos, mientras la MLC permanece en 500 CUP, una reacción que evidencia la falta de confianza inmediata en los anuncios oficiales.
El paquete contempla eliminar las restricciones sobre la cuantía de las pensiones y reconocer los ingresos derivados del pluriempleo para calcular esas prestaciones. También flexibilizaría los requisitos de jubilación. De los 30 años mínimos de servicio exigidos, hasta 10 podrían corresponder al tiempo dedicado al cuidado de familiares, una modificación vinculada al envejecimiento demográfico del país.
Las autoridades plantearon además suprimir la aprobación administrativa que necesitan actualmente los trabajadores para ejercer varios empleos. La reforma permitiría reconocer estas actividades dentro del sistema laboral y previsional. El objetivo declarado consiste en adaptar las regulaciones a una economía donde numerosos ciudadanos recurren a más de un trabajo para compensar la pérdida de capacidad adquisitiva.
Otra propuesta autoriza a los empleadores a establecer jornadas reducidas mediante convenios colectivos, sin mantener de forma obligatoria esquemas rígidos de ocho horas presenciales. También se permitiría el teletrabajo desde el exterior en determinados casos, aunque el gobierno no explicó qué cargos podrían acogerse a esa modalidad ni cuáles serían los mecanismos de control y remuneración.
Los jóvenes sin empleo podrían recibir un salario mínimo mientras participan en cursos de capacitación para incorporarse al mercado laboral.
Ese apoyo podría ser reembolsable posteriormente, según las condiciones que establezcan las autoridades. Las medidas también incluyen incentivos para las mujeres, aunque durante la presentación no se detallaron montos, requisitos ni sectores prioritarios.
El plan extiende a los trabajadores del sector no estatal una protección equivalente a un mes de salario cuando pierdan su empleo.
No obstante, la rápida depreciación del peso amenaza con reducir el efecto de esa ayuda y del aumento salarial. El dólar comenzó junio en 585 CUP y acumuló una subida superior al 17% en 19 días, mientras la brecha con las tasas oficiales continúa creciendo.