La excontralora general de Cuba, Gladys Bejerano, reapareció públicamente el 28 de octubre de 2026 para responder al embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, quien vinculó su salida del cargo con las revelaciones sobre la falta de auditorías al conglomerado militar GAESA. La exfuncionaria calificó al diplomático de “mentiroso consumado” y “cobarde” mediante un mensaje publicado en la red social X.
El Sr. representante de EE. UU, ante la AGNU, es un tergiversador, un mentiroso consumado, un cobarde. «La desaparecida» según ha dicho, esta aquí, en Cuba, fiel al Partido, Estado, Gobierno y Heroico pueblo. Mi liberación, un proceso natural, q comparto. No se equivoque, RESPETE https://t.co/J8fnUiwWbs
— Gladys María Bejerano Portela (@GladysBejerano) October 28, 2026
Bejerano rechazó las afirmaciones realizadas por Waltz durante el debate sobre el embargo a Cuba en la Asamblea General de Naciones Unidas. “El Sr. representante de EE. UU. ante la AGNU es un tergiversador, un mentiroso consumado, un cobarde”, escribió. También aseguró que permanece en la Isla y mantiene su lealtad al Partido Comunista, al Estado y al Gobierno cubano.
Díaz-Canel respalda a Gladys Bejerano tras sus ataques a Mike Waltz
El gobernante Miguel Díaz-Canel intervino en la polémica para respaldar a la antigua funcionaria. “Un fuerte abrazo, querida Gladys. Recibe toda nuestra admiración, respeto y cariño. Quienes así mienten no te conocen”, expresó en redes sociales. Bejerano también sostuvo que su salida de la Contraloría respondió a un “proceso natural”.
La controversia comenzó cuando Waltz recordó ante Naciones Unidas que Bejerano había reconocido la imposibilidad de fiscalizar a GAESA. El diplomático cuestionó que fuera relevada de sus responsabilidades apenas dos meses después y utilizó ese antecedente para denunciar la falta de transparencia financiera del conglomerado controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Durante su intervención, Waltz también exhibió fotografías de relojes de lujo, mansiones y yates atribuidos a la familia Castro y a figuras de la cúpula gobernante cubana.
¿Qué reveló Gladys Bejerano sobre las auditorías a GAESA?
En mayo de 2024, durante una entrevista con la agencia EFE, Bejerano admitió que la Contraloría General no realizaba auditorías ordinarias al grupo empresarial militar. Justificó esa situación al señalar que las instituciones castrenses poseían una “disciplina y organización superior”, por lo que los esfuerzos fiscalizadores se concentraban en otras entidades estatales.
La entonces contralora también reconoció deficiencias en el sistema de supervisión nacional. Según sus declaraciones, el 23% de los sistemas de control presentaba problemas, mientras solo el 60% de las plazas de la institución estaban cubiertas. Además, el 76% de las ilegalidades detectadas correspondía a los niveles administrativos de base.
El 19 de julio de 2024, las autoridades cubanas anunciaron su sustitución después de unos 14 años al frente del organismo. El Gobierno presentó la decisión como una renovación administrativa, aunque la cercanía con sus declaraciones sobre GAESA alimentó sospechas de represalias políticas. No existen pruebas públicas concluyentes que demuestren esa relación.
Las finanzas de GAESA siguen bajo cuestionamiento
Durante su intervención ante la ONU, Waltz citó una investigación del Miami Herald que atribuye a GAESA aproximadamente 18.000 millones de dólares en activos y 14.000 millones en efectivo. El representante estadounidense pidió abrir los registros contables del conglomerado y permitir una auditoría independiente sobre sus operaciones.
La intervención de Waltz también provocó un enfrentamiento con el canciller Bruno Rodríguez, quien intentó interrumpir su discurso y presentó varias cuestiones de orden durante la sesión.
GAESA controla importantes negocios relacionados con el turismo, las remesas, el comercio y otras actividades económicas. La limitada información pública sobre sus finanzas impide comprobar de manera independiente el volumen exacto de recursos que administra, una situación cuestionada por Washington y diversos observadores.
Aunque Bejerano negó haber sido desaparecida o castigada por sus declaraciones, su respuesta no explicó por qué GAESA permanece fuera de las auditorías ordinarias de la Contraloría. La controversia mantiene abierto el debate sobre la supervisión de los recursos administrados por los militares en medio de la crisis económica cubana.
La controversia ocurrió durante una semana marcada por el retroceso diplomático de La Habana en Naciones Unidas, donde la resolución contra el embargo recibió 130 votos favorables, 17 contrarios y 25 abstenciones.