El diplomático cubano Richard Tur de la Concepción, obligado a abandonar Estados Unidos tras un enfrentamiento con un representante estadounidense en Naciones Unidas, fue elegido el viernes 6 de noviembre de 2026 para integrar una comisión encargada de asesorar sobre las finanzas del organismo internacional. La designación, correspondiente al período 2027-2029, se produjo por aclamación y provocó críticas de Washington debido al comportamiento que motivó su reciente expulsión.
La agencia EFE informó que el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, celebró públicamente el resultado mediante su cuenta de X. El funcionario describió la selección como un triunfo diplomático para La Habana y felicitó a Tur por su trayectoria. Sin embargo, la decisión también recibió cuestionamientos de representantes estadounidenses, quienes recordaron el incidente ocurrido apenas diez días antes en Nueva York.
Cálidas felicitaciones a Richard Tur de la Concepción @ricktur_2013, por su elección por aclamación como experto de la Comisión Consultiva en Asuntos Administrativos y de Presupuesto de @ONU_es (ACABQ).
Constituye una nueva victoria de #Cuba y un reconocimiento a su destacada labor a favor del multilateralismo y el trabajo de la Organización.
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) November 6, 2026
EEUU cuestiona la elección de Richard Tur para un órgano de la ONU
El diplomático estadounidense Jeff Bartos, representante para asuntos de gestión y reforma de Naciones Unidas, criticó la incorporación del cubano a la Comisión Consultiva en Asuntos Administrativos y de Presupuesto (ACABQ). Durante su intervención, acusó a los miembros del organismo de haber elegido a un funcionario expulsado por su conducta y cuestionó que pudiera participar en la supervisión de miles de millones de dólares.
Bartos aseguró además que el puesto supondría una remuneración anual de aproximadamente 180.000 dólares, cantidad que comparó con los ingresos de trabajadores cubanos. La cifra corresponde a sus declaraciones y no ha sido corroborada mediante documentación salarial independiente. El funcionario estadounidense consideró contradictorio que una persona rechazada por Washington obtuviera responsabilidades dentro de una estructura encargada de examinar los gastos internacionales.
La ACABQ cuenta con 21 expertos que desempeñan sus funciones a título personal y no como representantes oficiales de sus países. Su trabajo consiste en analizar propuestas presupuestarias y emitir recomendaciones a la Asamblea General. La candidatura de Tur había sido presentada antes del incidente que provocó su expulsión, por lo que el nombramiento no surgió como una respuesta posterior a las sanciones estadounidenses.
El enfrentamiento en Nueva York que terminó con su expulsión
La controversia comenzó el 27 de octubre, durante una sesión sobre el embargo estadounidense a Cuba. Mientras el embajador Mike Waltz intervenía ante la Asamblea General, miembros de la representación cubana protestaron contra sus declaraciones. Posteriormente, Tur protagonizó un enfrentamiento con J. P. Freire, integrante de la delegación estadounidense, cuando este lo grababa con un teléfono.
Las imágenes difundidas mostraron al funcionario cubano intentando apartar el dispositivo utilizado por Freire. Washington consideró que su comportamiento resultaba inaceptable y comunicó a La Habana que no podía continuar en territorio estadounidense. Tur regresó a Cuba el 29 de octubre, donde recibió el respaldo de las autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Como informó anteriormente Asere, el viceministro Gerardo Peñalver Portal acudió a recibirlo al aeropuerto de La Habana. La Cancillería defendió su actuación y acusó a la delegación estadounidense de provocaciones. Por su parte, el embajador cubano Ernesto Soberón presentó una protesta ante Naciones Unidas, alegando que Freire había acosado al diplomático durante el enfrentamiento.
¿Podrá el diplomático cubano regresar a EEUU para trabajar en la ONU?
La elección abre interrogantes sobre las condiciones en que Tur podrá ejercer sus responsabilidades a partir de 2027. El organismo tiene su sede en Nueva York, pero Estados Unidos ya había exigido su salida. Hasta ahora no se ha anunciado públicamente si Washington autorizará su regreso bajo una condición migratoria diferente o si deberá participar mediante otros mecanismos institucionales.
El nombramiento ocurre después de que La Habana sufriera una reducción significativa del respaldo internacional a su resolución anual contra el embargo estadounidense. La votación del 28 de octubre terminó con 130 países a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. Mientras el Gobierno cubano presenta la elección de Tur como un reconocimiento diplomático, Estados Unidos mantiene sus críticas por el incidente que originó su expulsión.