Representantes de Cuba y Estados Unidos se habrían reunido el 24 de septiembre en Nueva York, durante la Asamblea General de Naciones Unidas, según un reporte basado en fuentes anónimas. La cita no se anunció públicamente y se desconoce su propósito específico, mientras ambos gobiernos ofrecían versiones diferentes sobre sus contactos.
Según Reuters.com se señaló que el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío encabezó la delegación cubana. Los informantes pidieron anonimato porque no estaban autorizados a revelar detalles y aseguraron que los participantes acordaron mantener el encuentro fuera del conocimiento público.
Las declaraciones de Bruno Rodríguez sobre los encuentros
La versión contrasta con las declaraciones de Bruno Rodríguez a The Associated Press ese mismo 24 de septiembre. El canciller afirmó que no tenía reuniones programadas con funcionarios estadounidenses. Sin embargo, no precisó cuándo habían ocurrido los últimos intercambios entre representantes de Washington y La Habana.
Rodríguez centró su descripción de la relación bilateral en el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y las restricciones al suministro de combustible. Durante la entrevista, presentó la presión económica y energética como los elementos que definían el vínculo entre ambos países en aquel momento.
Fernández de Cossío admitió contactos presenciales
Según el reporte, Fernández de Cossío reconoció ese mismo día ante Prensa Latina que existían comunicaciones directas y conversaciones presenciales entre los dos gobiernos. El vicecanciller sostuvo que no observaba avances y explicó que los intercambios se desarrollaban con discreción, sin divulgar su contenido ni identificar a otros participantes.
Dos días antes, Donald Trump había afirmado ante Naciones Unidas que el secretario de Estado, Marco Rubio, estaba involucrado en negociaciones con Cuba. Las autoridades cubanas rechazaron esa descripción. El 23 de septiembre, Rubio expresó disposición a prestar ayuda si La Habana emprendía una transición política.
La información sobre la cita de Nueva York no permite establecer qué asuntos discutieron las delegaciones ni si alcanzaron compromisos. Tampoco demuestra que las propuestas mencionadas en otros contactos formaran parte de aquella conversación. Su existencia se atribuye a testimonios anónimos y no a un anuncio conjunto de ambos gobiernos.
Cuba diferencia los contactos de una negociación formal
El 5 de octubre, Lianys Torres Rivera, encargada de negocios de Cuba en Washington, declaró a Reuters que ambos países mantenían canales de comunicación. La diplomática mencionó reuniones, llamadas y mensajes entre los intercambios recientes, pero negó que existieran negociaciones formales entre las dos administraciones.
Torres Rivera no identificó a los funcionarios participantes ni detalló las fechas o los temas abordados. Su explicación introdujo una distinción entre conservar vías de contacto y desarrollar conversaciones con una agenda pactada, mientras Washington utilizaba el término negociación para describir los acercamientos.
El alcance de esos intercambios continúa sin aclararse. El reporte sitúa una reunión reservada en una fecha concreta, pero no aporta información sobre posibles acuerdos. Las declaraciones públicas muestran diferencias sobre cómo definir la comunicación bilateral, sin establecer que exista un entendimiento político entre Cuba y Estados Unidos.