Una nube de polvo procedente del Sahara afecta a Cuba desde este fin de semana y provocará un deterioro temporal de la calidad del aire hasta el martes 15 de septiembre de 2026.
El Instituto de Meteorología de Cuba alertó sobre el incremento de partículas PM10 en la atmósfera, con cielos brumosos, reducción de la visibilidad y mayores riesgos para personas con problemas respiratorios debido a las concentraciones elevadas de polvo mineral.
El fenómeno comenzó a sentirse desde el sábado 12 de septiembre y alcanzará su mayor intensidad este domingo 13, cuando se esperan los niveles más altos de partículas suspendidas sobre el territorio cubano. La masa de aire seco proveniente de África forma parte de un evento frecuente en el Caribe, aunque en esta ocasión presenta valores superiores al promedio habitual.
En años anteriores, eventos similares de polvo del Sahara también han afectado a Cuba y Florida, provocando cielos opacos, aumento del calor y recomendaciones sanitarias para personas con problemas respiratorios.
Las partículas en suspensión pueden modificar las condiciones ambientales y provocar cielos con apariencia blanquecina o grisácea en varias zonas del país. Además, generan una sensación de aire más pesado y una reducción temporal de la calidad atmosférica.
Domingo será el día con mayor presencia del polvo del Sahara en Cuba
Según los pronósticos meteorológicos, este domingo será la jornada más complicada debido a la concentración de aerosoles en la atmósfera. Durante el día podrían registrarse los mayores niveles de opacidad del cielo y menor visibilidad, especialmente en áreas donde la acumulación de partículas sea más significativa.
Los especialistas indicaron que el espesor de aerosoles asociado al evento alcanzará valores entre 0.3 y 0.4, considerados elevados para la época del año. Aunque no se trata del episodio más intenso registrado, la cantidad de partículas será suficiente para generar molestias y afectar la calidad del aire.
La influencia del polvo africano continuará hasta el martes 15 de septiembre, cuando la masa de aire seco comenzará a retirarse de manera gradual y las condiciones meteorológicas podrán mejorar.
Partículas PM10 aumentan riesgos para personas con problemas respiratorios
Uno de los principales efectos del polvo del Sahara está relacionado con la salud. Las partículas minerales pueden irritar los ojos, la nariz y la garganta, además de agravar síntomas en personas con alergias o enfermedades respiratorias crónicas.
Los grupos más vulnerables incluyen niños, adultos mayores, asmáticos y pacientes con afecciones pulmonares. Entre las molestias más frecuentes se encuentran congestión nasal, picazón en la garganta, irritación ocular y dificultades respiratorias.
Los especialistas recomiendan que quienes tengan tratamientos preventivos mantengan sus medicamentos disponibles y sigan las indicaciones médicas durante los días de mayor concentración de polvo.
La nube de polvo traerá más calor y menos lluvias en Cuba
Además de afectar la calidad del aire, esta masa de aire seco influirá en las condiciones meteorológicas del país. La presencia del polvo favorecerá ambientes más estables, temperaturas elevadas y una mayor sensación térmica de calor.
La reducción de la humedad limitará temporalmente la formación de lluvias en algunas localidades, mientras los cielos podrían mantenerse con una apariencia lechosa o apagada durante varios días.
Ante estas condiciones, los especialistas aconsejan cerrar puertas y ventanas cuando el ambiente exterior esté cargado, evitar ejercicios intensos al aire libre y utilizar mascarillas si es necesario permanecer fuera de casa, especialmente en personas vulnerables.
También recomiendan mantener una hidratación adecuada debido al aumento del calor y prestar atención a cualquier síntoma respiratorio durante la duración del evento.
El polvo del Sahara también puede ser percibido por cubanos residentes en otras zonas del Caribe y Estados Unidos, donde estas masas de partículas suelen desplazarse después de cruzar el océano Atlántico.
Aunque este fenómeno forma parte de los procesos naturales del clima regional y aporta minerales a algunos ecosistemas, las concentraciones elevadas representan un riesgo temporal para la calidad del aire y la salud de personas sensibles. Las autoridades meteorológicas mantienen la vigilancia hasta su retirada prevista en los próximos días.