Este pasado domingo la tradicional parada anual por la diversidad sexual se vivió de manera diferente en Costa Rica. HabĆa motivos adicionales, a partir del próximo aƱo serĆ” legal el matrimonio entre personas del mismo sexo.
La capital, San JosĆ©, fue un escenario lleno de fiesta con la bandera multicolor que identifica al colectivo LGBTI. Con carrozas, mĆŗsica y atuendos, decenas de miles de participantes recorrieron un kilómetro y medio en el centro de la ciudad en lo que tambiĆ©n era la dĆ©cima edición de estas celebraciones por el āorgullo gayā en el pequeƱo paĆs centroamericano.
āHace 10 aƱos eran como 20 personas que recibĆan insultos y ahora somos mĆ”s de 100.000; orgullosos de lo que somos y de lo logradoā, dijo Nisa Sanz, una costarricense casada en EspaƱa con una mujer suiza, con quien crĆa a tres hijos. āJamĆ”s lo imaginĆ© asĆā, agregó en medio de un gentĆo que bailaba al escuchar la voz de Gloria Gaynor en la icónica canción āI will surviveā.
La Sala Constitucional de Costa Rica aprobó la ley que permitirÔ el casamiento a parejas del mismo sexo y entrarÔ en vigor el 26 de mayo de 2020.
Fue una larga lucha que involucró también a la Corte Interamericana de Derechos Humanos en un fallo a su favor en 2018.
Como dato curioso, en esta ocasión se vio en la marcha a miembros de la Iglesia Luterana de Costa Rica, como el obispo Gilberto Quesada, quien se alegró de ver la muchedumbre, sin parar de posar para las fotografĆas que le pedĆan.
āEsto es progreso, pero nada es mĆ”s valioso que ver aquĆ a mĆ”s gente de la comunidad, con sus amigos y sus familiaresā, dijo Luis Salazar, portavoz gubernamental para asuntos de la comunidad sexualmente diversa, recordando que un aƱo atrĆ”s celebraban la derrota electoral del predicador evangĆ©lico Fabricio Alvarado y ahora festejan el matrimonio igualitario.
Desde la vecina Nicaragua, donde aĆŗn no se permite el matrimonio igualitario, llegaron algunos activistas para unirse a las celebraciones y pedir al gobernante Daniel Ortega que siga el ejemplo de Costa Rica.