El Gobierno cubano acusó este miércoles a Estados Unidos de actuar de manera ilegal y calificó de “piratería” la incautación de unos 620.000 galones de combustible que tenían como destino una empresa estatal sancionada en La Habana.
El pronunciamiento fue realizado por el vicecanciller Carlos R. Fernández de Cossío después de que autoridades federales estadounidenses explicaran en Miami los detalles de la operación.
Fernández de Cossío defendió en redes sociales la legalidad de las importaciones de hidrocarburos hacia Cuba. El funcionario sostuvo que tanto entidades estatales como privadas pueden comprar combustible en otros países y trasladar esos productos hacia territorio cubano.
Cuba defiende como legales las importaciones de combustible
“Es importante precisar qué es legal y qué no lo es”, escribió el vicecanciller al responder a las medidas adoptadas por Washington. Según su argumento, las operaciones de importación cumplen con la legislación cubana y con el Derecho Internacional.
Fernández de Cossío también defendió las actividades relacionadas con el manejo de esos suministros una vez ingresan al país. “Disponer, almacenar, distribuir y comercializar ese combustible dentro del territorio cubano también es legal, como lo es transportarlo en aguas internacionales”, aseguró.
El diplomático cuestionó además las amenazas de represalias contra países, empresas exportadoras y transportistas que participen en operaciones de suministro hacia la Isla. “Es ilegal hostigar e interceptar en aguas internacionales buques que transporten combustibles a Cuba, como es ilegal la piratería y el pillaré. Es ilegal, inmoral y criminal someter a un pueblo entero a la asfixia económica como castigo colectivo con fines políticos”, declaró.
EEUU incautó 90 cargamentos destinados a Cuba
Las declaraciones se produjeron después de que funcionarios estadounidenses ofrecieran una conferencia de prensa en Miami para explicar la incautación de 90 cargamentos valorados en cerca de tres millones de dólares. En el operativo participaron Investigaciones de Seguridad Nacional, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio.
Las autoridades indicaron que las pesquisas comenzaron semanas antes mediante el análisis de información comercial y datos de inteligencia sobre embarques procedentes de Port Everglades, en Florida, y del puerto de Houston, en Texas. Ese seguimiento permitió identificar cargamentos cuyo destino declarado o previsto era La Habana.
La mayor intervención ocurrió en Port Everglades, donde fueron retenidos 71 tanques con aproximadamente 500.000 galones de biodiésel. En Houston se detuvieron otros 19 cargamentos con cerca de 120.000 galones adicionales. En conjunto, las operaciones impidieron que alrededor de 620.000 galones llegaran a Cuba.
ENETEC S.A. figura como destinataria del combustible
Según las agencias federales, el destinatario final era ENETEC S.A., empresa mayorista del sector energético cubano con sede en La Habana y sancionada en julio por la Oficina de Control de Activos Extranjeros. La compañía, fundada en 2019, participa en la importación, exportación y distribución mayorista de combustibles, lubricantes y otros derivados del petróleo.
Las autoridades también mencionaron vínculos de ENETEC con Lux Sky Cargo, empresa dedicada al envío de vehículos y mercancías desde Miami hacia Cuba cuya licencia fiscal local fue revocada en septiembre. La investigación incluye además al buque Grace, interceptado ese mismo mes mientras transportaba combustible en tanques de lastre, normalmente destinados a agua de mar, un método que los investigadores estadounidenses relacionan con intentos de evadir controles.