Cuba se prepara para un mayo muy caluroso, según el CENCLIM
El pronóstico llega mientras la Isla es golpeada por apagones constantes
Cuba enfrentará en mayo de 2026 un escenario de calor superior a los registros históricos, con temperaturas máximas y mínimas por encima de lo normal en las regiones occidental, central y oriental, esto según las proyecciones del Centro del Clima del Instituto de Meteorología, presentadas durante el XV Foro Nacional de Perspectivas del Clima.
La previsión llega mientras la Isla arrastra varios años de temperaturas extremas, con una población golpeada por apagones, deterioro de servicios básicos y pocas opciones reales para protegerse del calor.
Lluvias por debajo de la norma en el occidente
La máster en Ciencias Idelmis González García, jefa del CENCLIM, explicó que las lluvias previstas para mayo estarán por debajo de los valores habituales en el occidente del país. En cambio, el centro y el oriente registrarían acumulados cercanos a sus promedios mensuales.
Mayo marca el comienzo del período húmedo en Cuba, una etapa que se prolonga hasta octubre y concentra cerca del 74% de las precipitaciones anuales. Ese arranque no ocurre al mismo tiempo en todo el territorio nacional. Por lo general, las lluvias comienzan primero en la zona oriental y avanzan luego hacia el occidente.
Dentro de ese semestre, los meses con mayores acumulados suelen ser mayo, junio, septiembre y octubre. Junio destaca como el mes de más lluvia del año, un dato relevante para la agricultura, los embalses y el abasto de agua en un país donde la infraestructura estatal muestra graves limitaciones.
Posible evento El Niño desde julio
Otro elemento bajo vigilancia es la posible formación de un nuevo evento El Niño/Oscilación del Sur en el Pacífico ecuatorial. La mayoría de los modelos revisados por el CENCLIM apuntan a un inicio desde julio, aunque el modelo cubano retrasa esa posibilidad hasta noviembre.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos estimó en abril una probabilidad del 61% de que El Niño aparezca entre mayo y julio de 2026 y se mantenga, al menos, hasta diciembre.
El organismo también mantiene el seguimiento sobre la intensidad que podría alcanzar el fenómeno.
La magnitud todavía no está definida. Algunos pronósticos internacionales advierten sobre un evento fuerte, mientras otros escenarios plantean una evolución más moderada. Esa incertidumbre obliga a seguir las próximas actualizaciones, sobre todo después de abril, cuando aumenta la fiabilidad de los modelos.
“De suceder lo planteado, ello implicaría un cambio en el impacto que tendría en el comportamiento de las principales variables meteorológicas y en particular, de la temporada ciclónica”, advirtió González García sobre las posibles consecuencias de ese cambio climático regional.



