NOTICIAS DE CUBA

Cubana que apoyaba a Trump es detenida por ICE en Miami-Dade

Su prometido está desesperado tras 8 meses sin verla, ambos creyeron que el republicano solo buscaba inmigrantes ilegales de otros países

Un ciudadano estadounidense y simpatizante republicano pidió públicamente al presidente Donald Trump que interceda en el caso de su pareja, detenida por autoridades migratorias, en lo que se ha convertido en otro ejemplo de cómo la política migratoria del mandatario ha terminado afectando a comunidades que lo apoyaron electoralmente.

“¡Por favor, tráiganla a casa! Por favor, no se merece esto. Es una persona muy dulce y rezó por ustedes”, declaró el hombre, visiblemente afectado por la situación.

Han transcurrido ocho meses desde que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) arrestaron a Yamile Alcantu. Desde entonces, su pareja desde hace 20 años, Wayne DeMario, ha denunciado el impacto personal y económico de la detención.

Según su testimonio, Alcantu fue detenida durante un operativo migratorio y trasladada entre centros de detención. “La agarraron, la encadenaron y la esposaron”, afirmó, y añadió que tras ser “secuestrada”, fue llevada primero a Jacksonville y luego a Luisiana.

DeMario, propietario del negocio Wayne’s Guitar World, explicó que tanto él como Alcantu respaldaron a Trump y nunca consideraron que las deportaciones los afectarían directamente.

“Realmente pensé que esto iba a ser algo más organizado, pero obviamente no lo es”, dijo sobre las redadas migratorias. “Simplemente lo están cubriendo todo”.

Alcantu emigró a EEUU desde Cuba hace 25 años mediante el programa de Lotería de Visas del Departamento de Estado, por lo que la pareja asumía que su situación migratoria era estable. Con esa convicción, DeMario votó por Trump.

El hombre reconoció que Alcantu tuvo un problema menor con la ley en 2008 durante una parada de tráfico, lo que derivó en una orden de deportación.

“Le revisaron el bolso, lo vaciaron y cayeron tres pastillas de Xanax”, explicó.

A pesar de ello, Alcantu cumplió durante años con la obligación de presentarse periódicamente ante ICE y lo hizo nuevamente en junio. Desde el centro de detención en Luisiana, afirmó que no ha tenido audiencia ante un juez de inmigración.

Este caso ocurre en un contexto más amplio. La comunidad cubana fue una de las que más apoyó a Trump en procesos electorales recientes, bajo la creencia de que las políticas migratorias solo afectarían a personas indocumentadas o con antecedentes penales.

Sin embargo, el Gobierno ha eliminado programas de migración legal, cancelado libertades condicionales y dejado sin estatus a miles de personas que ingresaron legalmente al país, lo que los expone ahora a la deportación.

La administración Trump anunció el año pasado la cancelación de los programas de parole para cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos.

Al mismo tiempo, ha aumentado las deportaciones de personas sin antecedentes penales y ha dificultado el acceso al empleo para inmigrantes que no dominan el idioma inglés, incluso cuando contaban con permisos previos.

Trump también ha reconocido públicamente que busca deportar a inmigrantes legales, una postura que contradice las expectativas de muchos de sus votantes.

Además, el mandatario ha realizado declaraciones racistas de forma reiterada contra los latinos en general, sin distinguir nacionalidades, incluidos los cubanos, a quienes removió todos sus privilegios migratorios.

Pese a que parte de esa comunidad creyó que no sería blanco de esas políticas, las medidas adoptadas han demostrado que el enfoque del Gobierno es excluir a todos los inmigrantes que no encajan en su visión, independientemente de su estatus o trayectoria.

Mientras tanto, DeMario enfrenta dificultades económicas al no poder contar con el ingreso de su pareja y al tener que asumir los costos legales y del centro de detención.

“Es mi prometida. Es el amor de mi vida. Es mi mejor amiga”, escribió en una campaña de recaudación de fondos. “Vivimos juntos y quiero seguir viviendo con ella el resto de nuestras vidas”.

Su caso se convierte en otro testimonio de una política sin distinciones, que ha terminado afectando a un pueblo que olvidó que es latino y se creía intocable y que ahora enfrenta consecuencias directas por decisiones que ellos mismos apoyaron.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas