El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó el 22 de septiembre de 2026 al mandatario estadounidense Donald Trump de utilizar “mentiras” para justificar la política de presión de Washington contra la isla, luego del discurso del republicano ante la Asamblea General de las Naciones Unidas donde calificó al país como un “Estado fallido”.
La reacción del gobernante cubano ocurrió después de que Trump criticara la situación política y económica de Cuba durante su intervención en el organismo internacional. El presidente estadounidense afirmó que la isla atraviesa una creciente presión financiera y señaló que el secretario de Estado, Marco Rubio, tiene un papel importante en la estrategia de la Casa Blanca hacia La Habana.
Díaz-Canel publicó un mensaje en sus redes oficiales en el que rechazó las declaraciones de Trump y aseguró que Estados Unidos utiliza argumentos falsos para justificar lo que definió como una “guerra económica” contra el pueblo cubano.
El mandatario cubano afirmó que Washington no puede justificar ante la comunidad internacional las sanciones económicas aplicadas contra la isla. Según su postura, el embargo estadounidense representa el principal obstáculo para el desarrollo del país y no una herramienta para proteger la seguridad nacional de Estados Unidos.
“La mentira es el recurso de quienes se niegan a aceptar el derecho a la libre determinación del pueblo cubano. Cuba no es una amenaza; el bloqueo sí”, expresó Díaz-Canel en su respuesta.
Bruno Rodríguez califica de “calumnias” las palabras de Trump
El canciller cubano Bruno Rodríguez también reaccionó al discurso del presidente estadounidense mediante una publicación en la red social X. El funcionario calificó las declaraciones de Trump como “calumnias” y aseguró que Estados Unidos mantiene una postura contraria a la independencia y soberanía de Cuba.
Rodríguez reiteró la posición oficial del gobierno cubano, que responsabiliza a las sanciones estadounidenses por parte de las dificultades económicas que enfrenta la población. La Habana sostiene que estas medidas forman parte de una política de presión contra el sistema político de la isla.
Díaz-Canel también señaló que las palabras de Trump buscan presentar a Cuba como una amenaza y justificar nuevas acciones contra el país. El presidente cubano afirmó que Washington intenta intervenir en asuntos internos de la nación caribeña.
Nuevo capítulo de tensión entre Washington y La Habana
El intercambio de declaraciones entre ambos gobiernos representa una nueva confrontación diplomática entre Cuba y Estados Unidos, dos países que mantienen diferencias sobre economía, derechos humanos, democracia y la política de sanciones.
Durante su discurso en la ONU, Trump aseguró que el sistema político cubano enfrenta un proceso de debilitamiento y destacó el papel de Marco Rubio en la política exterior estadounidense hacia la isla.
Mientras Washington sostiene que sus acciones buscan impulsar transformaciones internas en la isla, el gobierno cubano afirma que las sanciones afectan directamente a la población y son utilizadas como un mecanismo de presión política.