Estados Unidos revocó el pasado 12 de junio las visas de entradas mĆŗltiples de Cristina Lage CodorniĆŗ, hija menor del exvicepresidente cubano Carlos Lage DĆ”vila, y de su esposo, Orlando Alain RodrĆguez Leyva, propietarios y operadores de negocios gastronómicos de lujo en La Habana.
De acuerdo con un artĆculo de MartĆ Noticias, la cancelación del visado se da en un contexto de mayor escrutinio de Washington hacia familiares de figuras vinculadas a la Ć©lite polĆtica y económica del rĆ©gimen cubano.
El Departamento de Estado no ofreció una explicación pĆŗblica sobre la revocación, debido a la polĆtica de confidencialidad que protege los procesos de visado de personas especĆficas.
Sin embargo, la cancelación de los visados ocurre meses después de que se revelara la participación de Lage Codorniú y su esposo en Group Tentacioones SRL, una empresa asociada a restaurantes exclusivos como Sensacioones, Woow y Nao Habana, ademÔs del servicio de entrega de alimentos IFood.
Estos negocios operan en zonas de alto valor comercial y estĆ”n dirigidos a clientes con una capacidad de consumo muy distante de la realidad económica de la mayorĆa de los cubanos.
Uno de los establecimientos mƔs visibles es Woow!, un restaurante cubano e italiano ubicado en la cƩntrica esquina de L y 25, en el Vedado, frente al hotel Habana Libre.
De acuerdo con información publicada por CubaNet, este negocio es operado en conjunto por el empresario italiano Fabrizio Liacobetti y miembros de la familia de Carlos Lage DÔvila, aunque el local no aparece registrado oficialmente a nombre de ninguno de ellos.
Hasta ahora, solo uno de los negocios atribuidos a Cristina Lage aparece formalmente registrado a su nombre: el restaurante Sensacioones!, ubicado en calle 70, entre 9na. y 11na., en el municipio Playa. La oferta de estos establecimientos confirma que no estƔn pensados para el cubano promedio, sino para extranjeros, diplomƔticos, empresarios y nacionales con acceso a divisas.
Otros emprendimientos, sin registros públicos accesibles, también han sido asociados a la hija del exvicepresidente. Entre ellos figuran Woow! y Food!, un servicio de entrega a domicilio con sede en calle 30, No. 956, entre 26 y 47, en Nuevo Vedado, dirección que ha sido vinculada a la residencia familiar de los Lage.
Ambos negocios son promocionados con frecuencia por Orlando Alain RodrĆguez Leyva, esposo de Cristina desde 2017, quien ademĆ”s se presenta como sommelier y mixólogo en Woow!.
El caso cobra mayor relevancia por el pasado polĆtico de Carlos Lage DĆ”vila, quien fue una de las figuras mĆ”s influyentes del gobierno de Fidel Castro hasta su destitución en 2009 por órdenes de RaĆŗl Castro.
En ese momento, el exvicepresidente fue acusado de āabuso de poderā y āgraves erroresā, y terminó apartado junto al excanciller Felipe PĆ©rez Roque de sus cargos en el Consejo de Estado, el Partido Comunista y la Asamblea Nacional.
AƱos despuĆ©s, Lage DĆ”vila reapareció en un video publicado por sus 70 aƱos, en el que defendió su lealtad a la Revolución y elogió a Fidel Castro, aunque pidió ācambios profundosā para Cuba.
El exfuncionario afirmó que el socialismo solo podrĆa avanzar si se traspasaban supuestos lĆmites y se asumĆan riesgos, pero dejó claro que cualquier transformación debĆa beneficiar al proyecto revolucionario.
La trayectoria de la familia tambiĆ©n despierta interrogantes por otros vĆnculos profesionales. Carlos Lage CodorniĆŗ, hermano de Cristina, se desempeƱa como consultor y analista principal del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y ha trabajado en proyectos relacionados con financiamiento al sector privado en Cuba, incluidas micro, pequeƱas y medianas empresas.
No existen evidencias concretas de un vĆnculo directo entre esas funciones y el Ć©xito de los negocios de su hermana, pero la coincidencia ha alimentado cuestionamientos sobre acceso, privilegios y falta de transparencia.
Cristina Lage Codorniú, abogada especializada en derechos de autor, ha publicado estudios sobre propiedad intelectual en el Ômbito gastronómico.
Su perfil empresarial contrasta con la severa crisis que enfrenta la población cubana y con las restricciones que limitan el crecimiento del sector privado independiente.