El portaaviones que Trump usó para amenazar a Cuba: así es el USS Abraham Lincoln
Las declaraciones de Trump introducen un nuevo elemento de tensión entre Washington y la dictadura
El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, aumentó la presión política y militar sobre el régimen cubano al afirmar, durante una cena privada en West Palm Beach, que podría “tomar Cuba casi inmediatamente” después de resolver el conflicto con Irán.
Según sus declaraciones, Washington tendría capacidad para colocar un portaaviones cerca de la Isla y forzar una rendición de La Habana mediante una demostración de poder naval.
Trump aludió al USS Abraham Lincoln, identificado como CVN-72, como parte de esa posible operación. El mandatario sostuvo que la sola presencia de una unidad de ese nivel frente a las costas cubanas sería suficiente para modificar el escenario político y militar en la Isla.
La declaración introduce un nuevo elemento de tensión en la relación entre Washington y la dictadura castrista. También coloca al régimen cubano ante un discurso de presión directa, en medio de una región marcada por conflictos, alianzas militares y disputas geopolíticas.
Dónde está el USS Abraham Lincoln
El USS Abraham Lincoln no se encuentra actualmente en aguas cercanas a Cuba. La nave opera en el norte del mar Arábigo, dentro del área bajo responsabilidad del Comando Central de Estados Unidos.
Allí participa en operaciones relacionadas con la llamada Operación Furia Épica y en acciones de bloqueo naval contra puertos iraníes. Antes de llegar a esa zona, fue redirigido en enero de 2026 desde el mar de China Meridional y el Indo-Pacífico.
El portaaviones pertenece a la clase Nimitz, una familia de superportaaviones nucleares que durante décadas ha servido como instrumento de proyección militar estadounidense. Estas unidades pueden operar durante largos periodos y llevar hasta 90 aeronaves, entre aviones de ala fija y helicópteros.
Capacidad militar del portaaviones estadounidense
El USS Abraham Lincoln fue construido por Newport News Shipbuilding. El contrato se otorgó el 27 de diciembre de 1982. Su quilla se colocó el 3 de noviembre de 1984, fue botado el 13 de febrero de 1988 y entró en servicio el 11 de noviembre de 1989.
Es el quinto portaaviones de la clase Nimitz y el tercer buque de la Marina de Estados Unidos nombrado en honor al expresidente Abraham Lincoln. Su tamaño refleja su función estratégica: mide 332,8 metros de largo, tiene una manga de 76,8 metros y un calado máximo de 12,5 metros.
La embarcación desplaza cerca de 104.300 toneladas largas y puede superar los 30 nudos, equivalentes a unos 56 kilómetros por hora. Su propulsión depende de dos reactores nucleares A4W, cuatro turbinas de vapor y cuatro ejes. Esa configuración le permite navegar con una autonomía muy superior a la de buques convencionales.
El portaaviones puede reunir hasta 5.680 personas. Esa cifra incluye unos 3.200 tripulantes de la nave y 2.480 miembros del ala aérea. Además, dispone de radares para búsqueda aérea, control de tráfico y adquisición de blancos.
Su defensa incluye sistemas Sea Sparrow, misiles Rolling Airframe y Phalanx CIWS, diseñados para responder ante amenazas aéreas y ataques de corto alcance. Por esa capacidad, el Abraham Lincoln funciona como una base aérea móvil en zonas de alta tensión.
A lo largo de su historia, la nave ha intervenido en operaciones militares y humanitarias. En 1991 participó en la evacuación tras la erupción del monte Pinatubo, en Filipinas, con el traslado de más de 45.000 personas. También fue desplegada en el Golfo Pérsico, Somalia, Afganistán e Irak.
En 2003 sirvió de escenario al discurso de George W. Bush bajo el cartel “Misión cumplida”, una imagen que luego recibió fuertes cuestionamientos por la prolongación de la guerra iraquí.



