Diez aeropuertos cubanos enfrentan restricciones por la falta de combustible para aviones Jet A-1, según avisos aeronáuticos NOTAM emitidos para las terminales aéreas de la Isla, una situación que se mantendrá hasta el 1 de octubre de 2026 y que obliga a las aerolíneas a modificar sus planes para garantizar la continuidad de sus operaciones.
Los avisos, utilizados internacionalmente para comunicar condiciones que afectan la aviación, indican que el combustible no está disponible en varias instalaciones, entre ellas el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, Varadero, Cienfuegos, Santa Clara, Camagüey, Cayo Coco, Holguín, Santiago de Cuba, Manzanillo y Cayo Largo.
La información no establece el cierre general de los aeropuertos ni una suspensión automática de los vuelos comerciales. Sin embargo, la ausencia de Jet A-1 obliga a las compañías aéreas a reorganizar sus itinerarios, cargar combustible adicional en otros países o realizar escalas técnicas antes de continuar sus rutas hacia Cuba.
Aerolíneas deben buscar alternativas ante la falta de Jet A-1
El Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana mantiene vigente un aviso de indisponibilidad de combustible desde el 31 de agosto hasta el 1 de octubre. La principal terminal aérea del país debe operar durante este periodo sin depender del suministro habitual de carburante para aeronaves.
La situación representa un nuevo desafío para las aerolíneas que conectan Cuba con otros destinos internacionales, ya que deben ajustar la planificación de cada vuelo para garantizar la seguridad y el abastecimiento necesario antes de llegar o salir de la Isla.
Los viajeros podrían enfrentar cambios en horarios, modificaciones de rutas o escalas adicionales, por lo que se recomienda confirmar directamente con las compañías aéreas el estado de cada vuelo antes de trasladarse a los aeropuertos.
La Habana tendrá además un cierre temporal por trabajos operativos
La terminal habanera también enfrenta una restricción adicional. Un NOTAM establece un cierre total del aeropuerto durante la noche del lunes 21 de septiembre, desde aproximadamente las 7:00 p.m. hasta las 2:40 a.m. del día siguiente.
Durante ese periodo no están previstos despegues ni aterrizajes regulares, salvo excepciones específicas relacionadas con la operación aérea. La medida responde a trabajos con personal y equipos dentro de la instalación.
La coincidencia entre la falta de combustible y esta interrupción temporal añade presión sobre la infraestructura aeroportuaria cubana, que en los últimos meses ha enfrentado dificultades asociadas al suministro de recursos esenciales.
Cuba ya había tenido problemas similares con el combustible aéreo
No es la primera vez que las autoridades aeronáuticas cubanas enfrentan restricciones relacionadas con el Jet A-1. En febrero de 2026, avisos similares afectaron a nueve aeropuertos del país entre el 10 de febrero y el 11 de marzo, una medida que posteriormente se extendió hasta abril.
Los NOTAM forman parte del sistema internacional de información aeronáutica y permiten alertar a pilotos y operadores sobre condiciones temporales que pueden afectar los vuelos.
La nueva restricción ocurre en medio de una crisis energética más amplia en Cuba, marcada por dificultades de abastecimiento que han afectado sectores estratégicos como la electricidad y el transporte.
Aunque las autoridades no han anunciado una paralización de los vuelos comerciales, la falta de combustible para aeronaves representa una complicación adicional para la conectividad aérea de la Isla y para los pasajeros que dependen de estas rutas, incluidos miles de cubanos residentes en el extranjero que viajan cada año hacia y desde Cuba.