La creadora de contenido cubana Dailigd publicó un video dirigido al Gobierno de la isla para reclamar por los apagones continuos, la falta de agua y el desgaste acumulado de la población. En su mensaje cuestionó hasta cuándo los ciudadanos deberán “resistir” una crisis que, según señaló, corresponde resolver a quienes administran el país.
La cubana expuso que las interrupciones eléctricas y los problemas con el abastecimiento de agua han convertido la rutina familiar en una experiencia agotadora. El impacto alcanza tanto a los adultos como a los niños, quienes terminan exhaustos por horarios alterados, noches sin descanso y tareas domésticas difíciles de completar.
Dailigd cuestiona el llamado a resistir
Uno de los principales reclamos del video está relacionado con la insistencia oficial en pedir resistencia a la población. Dailigd rechazó esa exigencia y sostuvo que los cubanos no tienen por qué continuar soportando indefinidamente las consecuencias de servicios básicos que funcionan de manera irregular.
“¿Hasta cuándo el pueblo tiene que resistir?”, cuestiona la creadora en su desahogo. Su mensaje cambia el foco de responsabilidad: en lugar de exigir más sacrificios a las familias, reclama que las autoridades solucionen los problemas porque, como afirmó, “para eso están ahí”.
La publicación refleja el cansancio generado por una rutina condicionada por la llegada de la electricidad y el agua. Las familias deben reorganizar el descanso, la preparación de alimentos, el lavado y el cuidado de los hijos según servicios que pueden interrumpirse sin una solución inmediata.
Apagones y falta de agua agotan a las familias
Dailigd también se refirió al impacto sobre los niños, quienes terminan “reventados” por los cambios de horarios y la falta de sueño. Según su relato, el día a día se convierte en “una tortura” para los menores y para los padres que deben sostener las obligaciones del hogar en condiciones adversas.
El cansancio maternal ocupa una parte importante del mensaje, pero no aparece como un problema individual. La creadora lo presenta como resultado de una crisis que sobrecarga a las madres y les impide descansar mientras intentan garantizar las necesidades básicas de sus hijos.
La falta de agua agrava las dificultades provocadas por los cortes eléctricos. Sin ambos servicios, actividades elementales como cocinar, mantener la higiene o lavar la ropa requieren un esfuerzo mayor, lo que incrementa la frustración de quienes ya enfrentan jornadas marcadas por el agotamiento.
Un reclamo directo al Gobierno cubano
Bajo etiquetas como #MadresCansadas y #Bastaya, Dailigd busca conectar con otras mujeres que viven circunstancias similares. Sin embargo, su publicación va más allá de visibilizar el lado difícil de la maternidad: constituye una exigencia directa a las autoridades cubanas para que asuman su responsabilidad.
El mensaje resume el hartazgo de una parte de la población ante el discurso de resistencia empleado frente a cada nueva crisis. Dailigd sostiene que los cubanos no necesitan más llamados al sacrificio, sino respuestas y soluciones para recuperar servicios esenciales que permitan vivir con un mínimo de estabilidad.