Según información confirmada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), los centros de detención para inmigrantes en Estados Unidos han superado su capacidad operativa, albergando a mÔs de 47.600 personas.
Pese a que esta cifra representa un 120% de su lĆmite establecido, las autoridades han reforzado los operativos de arresto de migrantes, esto mientras busca ampliar la capacidad de detención y solicita al Congreso financiamiento adicional para hacer frente a la crisis.
Incremento de detenciones bajo la administración Trump
Desde que Donald J. Trump asumió nuevamente la presidencia en enero de este aƱo, ICE ha intensificado los arrestos de inmigrantes en el paĆs.
Entre el 20 de enero y el 10 de marzo de 2025, la agencia reportó la detención de 32.809 personas, con la siguiente distribución:
- 14.111 individuos con antecedentes penales.
- 9.980 personas con procesos judiciales abiertos.
- 8.718 detenidos por infracciones migratorias.
- 1.155 presuntos miembros de pandillas.
- 39 individuos investigados por presuntos vĆnculos con terrorismo.
El director interino de ICE, Todd Lyons, recalcó que esta estrategia busca fortalecer las operaciones de la agencia.
āPrevemos que las cifras de arrestos y deportaciones de ICE seguirĆ”n aumentando a medida que liberamos a una agencia que ha tenido las manos atadas durante los Ćŗltimos cuatro aƱosā, indicó.
SegĆŗn Lyons, estos operativos buscan ademĆ”s desincentivar la migración irregular hacia el paĆs.
Desde la administración Trump se ha defendido esta polĆtica como una estrategia clave para reforzar la seguridad nacional y reducir el ingreso de inmigrantes sin documentos.
No obstante, organizaciones en defensa de los derechos de los migrantes han alertado sobre el clima de temor que estas acciones han generado, incluso entre quienes cuentan con estatus migratorio regular.
Colapso de infraestructura y medidas de emergencia
Los centros de detención gestionados por ICE fueron diseñados para albergar un promedio de 41.500 personas, pero actualmente estÔn rebasando este número en mÔs de 6.000 detenidos. Ante esta crisis, la agencia ha recurrido a otras instituciones para incrementar su capacidad.
En respuesta, ICE ha solicitado apoyo del Departamento de Defensa, el Servicio de Alguaciles de EEUU y la Oficina Federal de Prisiones.
Asimismo, las autoridades han indicado que algunas personas estÔn siendo liberadas bajo el programa de Alternativas a la Detención, fundamentado en razones médicas o humanitarias.
Pese a esto, la administración Trump ha seƱalado que se requieren unas 100.000 camas adicionales para sostener su polĆtica migratoria, lo que ha desatado un intenso debate en el Congreso sobre la asignación de recursos y el impacto que esto tendrĆa en el sistema penitenciario federal.
Para enfrentar el hacinamiento, ICE estudia la reapertura de centros de detención que habĆan sido clausurados en el pasado y estĆ” en conversaciones con gobiernos estatales para utilizar instalaciones correccionales en desuso. Asimismo, ha considerado la posibilidad de ampliar contratos con empresas privadas como Geo Group y CoreCivic, que actualmente operan algunos de los centros de detención mĆ”s grandes del paĆs.