Las Tunas se queda sin espacio para enterrar a sus muertos
Los ciudadanos ya no pueden enterrar a sus seres queridos y deben elegir otros camposantos
A partir de la próxima semana, los fallecidos en la ciudad de Las Tunas ya no podrán ser sepultados en el cementerio Vicente García, el principal de la capital provincial, por falta total de capacidad.
La medida fue confirmada por autoridades municipales, que atribuyen la situación a un problema arrastrado desde hace ocho años y agravado en los últimos meses por un aumento de muertes.
Mientras no exista una solución concreta, los servicios funerarios serán enviados al cementerio de Becerra y, en algunos casos, a otros camposantos del municipio.
La decisión golpea a numerosas familias en un momento especialmente delicado. El cierre temporal del principal cementerio tunero obliga a reorganizar entierros en medio de un sistema funerario ya tensionado y con escaso margen de respuesta. Las propias autoridades reconocen que no hay una fecha definida para normalizar el servicio.
Crisis del cementerio Vicente García en Las Tunas
Dulce María Zayas Rodríguez, subdirectora de Servicios Necrológicos del municipio, explicó que en noviembre y diciembre del año pasado se produjo un repunte de fallecimientos por encima del promedio habitual, fijado entre ocho y nueve diarios.
Ese incremento terminó de desbordar una infraestructura que ya funcionaba al límite desde hace años.
Según la funcionaria, dentro del Vicente García ya no quedan espacios para levantar nuevas bóvedas.
También admitió que los trabajos en marcha para mover osarios y reorganizar nichos provisionales no alcanzan para absorber la demanda actual. Por esa razón, todos los nuevos entierros quedarán suspendidos allí hasta nuevo aviso.
Como parte del intento por abrir capacidad, las autoridades realizan exhumaciones de personas fallecidas en 2024. Indicaron que los restos seguirán dentro del propio cementerio, aunque varios permanecerán en espacios temporales.
Adicionalmente, dijeron que buscan localizar a familiares con exhumaciones pendientes, aunque por ahora evitan ejecutar ese proceso de oficio.
Entierros desviados al cementerio de Becerra
La salida inmediata del Gobierno local pasa por descargar al Vicente García y trasladar servicios hacia Becerra. En ese lugar prevén habilitar más de 100 nuevas capacidades mediante bóvedas subterráneas con tres espacios cada una. La fórmula, según la versión oficial, busca reducir olores y molestias para los vecinos de la zona.
Zayas Rodríguez señaló que sería necesario liberar unas 500 capacidades en el cementerio principal para restablecer por completo los entierros estatales.
Aunque sostuvo que la intención es resolverlo en un plazo corto, reconoció que no puede precisarse cuándo volverá a operar con normalidad. La escasez de recursos de los Servicios Comunales, en medio de la crisis económica, complica cualquier salida rápida.
Las autoridades también iniciaron un nuevo censo de bóvedas privadas e insistieron en que las familias que rechacen Becerra deberán acudir a otros cementerios del municipio.
Pese a esta “solución” ofrecida por el régimen, el problema no se limita a la cabecera provincial. En Las Tunas existen 65 cementerios activos y varios presentan señales de saturación, incluidos algunos en Puerto Padre y Chaparra.
A ese panorama se suma el fracaso de un incinerador de restos óseos, una obra que llegó al 47% de ejecución y nunca fue terminada. Tras varios robos, apenas queda el 15% de la infraestructura necesaria.



