El Gobierno de Estados Unidos envió el lunes 9 de febrero el primer vuelo de deportación de cubanos a Cuba del 2026, con 170 personas a bordo.
De acuerdo con un reporte publicado por el Ministerio del Interior de la isla en su pÔgina oficial de Facebook, la aeronave aterrizó en el Aeropuerto Internacional José Martà de La Habana.
El vuelo contenĆa migrantes que habĆan sido detenidos en diversos puntos del territorio estadounidense por encontrarse en situación migratoria irregular.
De los deportados, 153 eran hombres y 17 eran mujeres, y las autoridades cubanas informaron que tres de los retornados estĆ”n bajo investigación por presuntas conductas delictivas previas a su salida del paĆs.
El vuelo es el primero del aƱo, luego de que en 2025 EEUU deportara a la Isla comunista a mĆ”s de 1.500 ciudadanos, y esto debido a que el rĆ©gimen cubano se negó a recibir a todos los deportados, por lo que hubo miles mĆ”s que fueron enviados a MĆ©xico y otros paĆses, incluso a Ćfrica.
Durante el primer aƱo de la segunda administración del presidente Donald Trump, que asumió nuevamente la Casa Blanca a principios de 2025, un total de 4.483 cubanos fueron expulsados del paĆs, la mayorĆa sin antecedentes penales y varios con entrada legal y procesos migratorios activos.
La llegada del republicano al poder tambiĆ©n puso fin a muchas de las facilidades migratorias que existĆan para ciudadanos cubanos.
Programas como el parole humanitario y la Ley de Pies Mojados cesaron, y estatus como el I220-A, que antes era suficiente para permanecer legalmente en el paĆs ya no significa nada, lo que ha aumentado la incertidumbre entre migrantes, que pueden ser repatriados incluso en medio de sus trĆ”mites de regularización migratoria.
El último vuelo documentado de 2025, el 18 de diciembre, regresó 128 migrantes cubanos a la isla, cifra que elevó a 1.663 el total de repatriados a Cuba desde enero de ese año.
Las deportaciones se suman a un ambiente de endurecimiento de la polĆtica migratoria estadounidense, que afectó no solo a los inmigrantes ilegales, y que ha resultado en una campaƱa de caza de latinos en todo el territorio por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
El flujo de migrantes también se ha visto afectado por la crisis energética en Cuba, donde la falta de combustible ha generado incertidumbre sobre los vuelos civiles hacia y desde la isla, misma que se extiende a los potenciales vuelos de repatriación.
Las restricciones en el suministro de jet fuel han obligado a aerolĆneas internacionales a cancelar o reprogramar vuelos, complicando el traslado de personas y el retorno de cubanos varados por motivos familiares o migratorios.
Las deportaciones, tanto directas como a terceros paĆses, reflejan un cambio profundo en la polĆtica migratoria hacia Cuba, que hasta ahora habĆa tenido un lugar privilegiado en EEUU.