Una emprendedora cubana identificada como Jenni Lucas denunció que su negocio de decoración para eventos fue saqueado y aseguró que quedó con deudas después de perder mercancía y materiales de trabajo.
La mujer compartió su experiencia en redes sociales y envió un mensaje a los cubanos residentes en el extranjero: reconsiderar el envío de dinero para crear pequeños negocios en la Isla ante la falta de respaldo que, según afirmó, enfrentan los trabajadores privados.
Lucas es propietaria de Decoraciones JLY, un proyecto dedicado a la elaboración de arreglos con globos y montajes para cumpleaños y celebraciones. Tras el robo, mostró imágenes del local con estantes vacíos y explicó que las pérdidas afectaron tanto sus recursos como productos que pertenecían a otras personas.
La emprendedora explicó que acudió a las autoridades después del saqueo, pero aseguró que la respuesta recibida fue que el caso continuaba bajo investigación. Para ella, la falta de soluciones aumentó las consecuencias económicas del delito.
Un negocio vacío y una deuda tras el robo
En un video publicado en Facebook, Lucas mostró el interior del establecimiento antes y después del robo. Según relató, el espacio estaba lleno de materiales necesarios para mantener su actividad económica y quedó prácticamente sin productos después del saqueo.
La mujer explicó que el problema no fue solamente perder la mercancía. También tuvo que asumir la responsabilidad por artículos de terceros que se encontraban almacenados en el local cuando ocurrió el delito.
“Detrás del robo viene que te quedaste sin nada y que tienes que pagar dinero, dinero que no es tuyo”, afirmó al describir la situación que enfrenta después de la pérdida.
Lucas mostró documentos relacionados con su emprendimiento y aseguró que cumplió con los requisitos exigidos para operar. Sin embargo, cuestionó que contar con permisos y papeles no evitara que quedara sin apoyo después del robo.
Mensaje a los cubanos que financian negocios desde el exterior
La experiencia llevó a Lucas a dirigir una advertencia a la comunidad cubana fuera de la Isla. La emprendedora pidió a quienes viven en el extranjero analizar los riesgos antes de enviar dinero para montar negocios familiares en Cuba.
“Si tu familiar está en Cuba y tú quieres ayudarlo de alguna manera, no le montes un negocio”, expresó, al considerar que los pequeños empresarios no cuentan con suficiente protección ante situaciones como la que vivió.
Su mensaje refleja una preocupación compartida por algunos emprendedores privados: la dificultad de recuperar una inversión cuando ocurre un robo, una pérdida económica o un cierre inesperado.
La denuncia también generó comentarios de otros usuarios que aseguraron haber enfrentado problemas similares con sus propios negocios. Algunos relataron robos en cafeterías y otros proyectos privados, mientras cuestionaron el avance de las investigaciones.
Crecen las preocupaciones entre emprendedores privados en Cuba
El caso de Jenni Lucas ocurre mientras aumentan los reportes sobre delitos contra la propiedad en Cuba. Datos citados por el Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana registraron miles de hechos verificados durante 2025, con los robos como una de las categorías más reportadas.
En febrero de 2026, el Ministerio del Interior reconoció un aumento de los delitos contra la propiedad y relacionó ese incremento con la situación económica del país.
Otros emprendedores cubanos también han denunciado pérdidas similares en sus proyectos. Para Lucas, su experiencia representa una advertencia para los cubanos en el extranjero que buscan ayudar a sus familiares mediante inversiones privadas en la Isla. Su mensaje no solo está relacionado con el robo sufrido, sino con la incertidumbre que enfrentan quienes intentan construir pequeños negocios en medio de las dificultades actuales.
El caso de Lucas ocurre mientras el sector privado cubano intenta adaptarse a un escenario marcado por nuevas regulaciones, dificultades económicas y problemas de seguridad que afectan a quienes invierten en pequeños emprendimientos.