Vehículos pertenecientes a Transtur, empresa del sistema del Ministerio del Turismo (Mintur), podrán ser vendidos en pesos cubanos (CUP) aunque presenten daños por accidentes, deterioro elevado o ausencia de varias piezas, informó Servicios Automotores S.A. (SASA). La medida permitirá comercializar unidades dadas de baja técnica siempre que conserven componentes esenciales y sean consideradas recuperables.
Los automóviles incluidos en este proceso corresponden al sistema de transporte turístico estatal y podrán pasar a un mecanismo de comercialización por reposición. SASA aclaró que los carros no tendrán que encontrarse en condiciones óptimas de funcionamiento, pero sí deberán mantener una estructura mínima que permita identificarlos como vehículos completos.
Qué piezas deben conservar los carros de Transtur para ser vendidos
Según la explicación ofrecida por SASA, un vehículo considerado completo debe mantener la carrocería, el motor y la caja de velocidades. Estos últimos pueden estar averiados, pero deben encontrarse físicamente presentes junto con sus componentes interiores.
También deberán conservarse las transmisiones, los elementos de suspensión y dirección, incluidos los dos puentes del automóvil. En el interior, será obligatorio que permanezcan los asientos, el timón, el panel de instrumentos y los mandos eléctricos originales.
Los sistemas de frenos igualmente deberán estar presentes, aunque algunos componentes pueden encontrarse deteriorados. La normativa permite, en cambio, que falten numerosas piezas vinculadas al funcionamiento o al confort del vehículo.
Entre los elementos que pueden no estar incluidos se encuentran el alternador, motor de arranque, compresor del aire acondicionado, condensador, evaporador, tuberías de climatización, inyectores, bujías, bobinas y sensores.
También podrán faltar faroles delanteros y traseros, componentes eléctricos, defensas, llantas, neumáticos y algunos cristales dañados durante accidentes que provocaron la baja técnica del automóvil.
Comprar un carro incompleto implica asumir gastos de reparación
SASA recomendó a los interesados revisar personalmente cada unidad antes de aceptar la compra. La empresa señaló que las fotografías y documentos enviados por correo electrónico no sustituyen una inspección física del vehículo.
Los compradores podrán recibir hasta dos oportunidades de asignación entre los carros disponibles. Sin embargo, después de firmar el acta de conformidad, realizar la facturación y pagar el automóvil, no existirá posibilidad de devolución.
La entidad tampoco garantiza la venta posterior de las piezas que falten o estén dañadas al momento de la entrega. La recuperación del vehículo quedará bajo responsabilidad del nuevo propietario.
La advertencia adquiere importancia en un país donde conseguir repuestos, neumáticos y componentes automotores suele representar una dificultad adicional por la escasez y los altos precios del mercado.
Vehículos en CUP en medio de una crisis del transporte cubano
La venta de estos carros en pesos cubanos ocurre mientras buena parte del mercado automotor formal funciona con pagos en divisas. Los vehículos nuevos y usados comercializados por entidades autorizadas suelen requerir dólares u otras monedas convertibles mediante mecanismos bancarios.
Por esa razón, la posibilidad de acceder en CUP a un automóvil de Transtur, aunque necesite reparación, puede generar interés entre cubanos que no tienen acceso a moneda extranjera.
La medida llega además en un contexto marcado por la crisis del transporte público. La falta de combustible, el deterioro del parque automotor y la escasez de piezas han reducido las opciones de movilidad en varias regiones del país.
Las autoridades informaron que hasta junio de 2026 se habían vendido 35.494 vehículos de motor en Cuba, aunque una parte importante correspondía a motocicletas, ciclomotores y triciclos, más accesibles que un automóvil.
Mientras tanto, los servicios estatales de transporte continúan limitados. Rutas ferroviarias hacia varias provincias orientales han reducido sus frecuencias y los ómnibus interprovinciales enfrentan restricciones por la disponibilidad de combustible.
En ese escenario, la venta de vehículos accidentados del sistema turístico representa una alternativa para quienes puedan asumir la reparación, pero también refleja las dificultades de un país donde incluso recuperar automóviles deteriorados se ha convertido en una opción frente a la falta de transporte.