El creador de contenidos para redes sociales Eduardo Ceballos Pérez será juzgado por un tribunal militar tras una acusación de espionaje por grabar videos humorísticos en una base militar soviética abandonada en La Habana.
De acuerdo con declaraciones a Radio Martí de su madre Marieta Pérez Alfaro, el joven podría enfrentar una condena de hasta 30 años de prisión.
“Puede ser que estén argumentando que él estaba filmando armamento militar que, entre paréntesis, está obsoleto y descontinuado”, indicó sobre el video colgado en el canal satírico Despingovery Channel que su hijo creó para exponer con humor los problemas de infraestructura de Cuba y el abandono continuado.
El espionaje figura en el Código Penal cubano como un delito contra la seguridad del Estado. La legislación contempla penas de entre 10 y 30 años de cárcel, cadena perpetua e incluso pena de muerte.
La madre de Eddy Jones, como también es conocido en el cubano en redes sociales, aseguró que, aunque su hijo es civil, será juzgado por un tribunal militar.
El proceso estaría relacionado con un video publicado el 24 de mayo, en el que Ceballos recorrió una instalación militar abandonada. En la grabación mostró misiles aire-tierra de la década de 1960, radares, búnkeres y estructuras oxidadas.
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En tono de falso documental, comentó: “No dejo de asombrarme por las cosas que encuentro completamente olvidadas”.
El abogado Raudiel Peña, del centro de asesoramiento legal Cubalex, consideró que las características del material no apuntan a una intención de revelar información secreta.
Según dijo, la grabación parecía responder al estilo habitual de los contenidos realizados por Ceballos, centrados en la sátira y la exploración urbana de espacios deteriorados.
Ceballos fue arrestado el 1 de junio y enviado bajo prisión preventiva al Combinado del Este de La Habana tras un proceso de investigación penal acelerado.
Su defensa solicitó un cambio de medida cautelar, pero hasta el momento no se ha informado una respuesta de las autoridades judiciales.
Peña vinculó el caso con el clima represivo que enfrentan creadores independientes y usuarios de redes sociales en la isla. A su juicio, el gobierno cubano busca sancionar con rapidez y dureza a quienes difunden publicaciones incómodas para el poder, incluso cuando el contenido tiene un enfoque humorístico.
Antes de conocerse la acusación de espionaje, familiares del humorista habían sido informados de un supuesto delito de “invasión de propiedad militar”.
El abogado Alain Santana, también de Cubalex, cuestionó esa figura al señalar que no aparece en el Código Penal civil ni en el Código Penal Militar. El jurista advirtió que privar de libertad a una persona por un delito inexistente violaría el principio de legalidad.
La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó preocupación por la detención de Ceballos y pidió a las autoridades cubanas garantizar sus derechos, incluido el respeto a la libertad de expresión.
Ceballos ganó notoriedad en 2025 con Despingovery Channel, un proyecto que parodia los documentales de naturaleza de Discovery Channel para mostrar la crisis de infraestructura en Cuba.
Su personaje Eddy Jones convirtió baches, edificios en ruinas y espacios abandonados en supuestos “fenómenos geológicos”, con un lenguaje que conectó con la experiencia cotidiana de muchos cubanos.
Su madre dijo que logró verlo durante una visita de aseo, el primer contacto físico con la familia desde su encarcelamiento. Aseguró que lo encontró fuerte, organizado y consciente de su situación.
También expresó orgullo por su trayectoria artística, que incluye su paso como payaso por el Circo Nacional y la creación de personajes y términos urbanos que se popularizaron entre sus seguidores.