La administración del presidente Donald Trump ofreció al gobierno cubano combustible y ayuda humanitaria bajo la condición de que La Habana permita la privatización del sector energético, según una información revelada por el Departamento de Estado de Estados Unidos.
La propuesta busca responder a la crisis eléctrica de la Isla mediante una apertura a la gestión privada, pero el régimen cubano habría rechazado la iniciativa.
La información fue difundida por Martí Noticias, que indicó que Washington presentó al gobierno cubano opciones para recibir asistencia humanitaria y mayor suministro de combustible siempre que se produzca una transformación del modelo energético estatal.
Washington condiciona combustible a cambios en el sector energético cubano
De acuerdo con la información divulgada, Estados Unidos estaría dispuesto a convertirse en proveedor de combustible para Cuba y aumentar los envíos necesarios para enfrentar la crisis energética. La condición planteada sería permitir una participación privada en la industria eléctrica y reducir el control absoluto del Estado sobre ese sector.
La propuesta llega mientras la Isla enfrenta apagones prolongados, deterioro de las centrales termoeléctricas y una fuerte escasez de combustible. La falta de recursos energéticos ha provocado interrupciones del servicio eléctrico que afectan a millones de cubanos dentro y fuera de las principales ciudades del país.
Según el reporte, Washington considera que la crisis energética cubana no depende únicamente de factores externos, sino también del modelo de administración estatal que mantiene el control sobre sectores estratégicos de la economía.
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La Habana mantiene rechazo a una apertura del modelo energético
La administración estadounidense sostiene que el régimen cubano ha priorizado el control estatal por encima de soluciones que podrían aliviar la situación de la población. La propuesta de privatización energética sería vista por Washington como una vía para mejorar la eficiencia del sistema y garantizar un suministro estable.
El Departamento de Estado también recordó que Estados Unidos ha enviado ayuda humanitaria a Cuba mediante organizaciones independientes para evitar que los recursos sean controlados por las autoridades cubanas. Estos envíos han incluido alimentos no perecederos, productos de higiene y lámparas solares para cargar dispositivos electrónicos.
La asistencia humanitaria forma parte de un compromiso anunciado por la administración Trump con la colaboración de organizaciones como Catholic Relief Services. Washington insiste en que la distribución debe realizarse mediante canales independientes.
Crisis energética aumenta la presión sobre el gobierno cubano
La discusión ocurre en un momento en que Cuba enfrenta una de sus peores crisis eléctricas de los últimos años. La reducción del suministro de combustible, el deterioro de la infraestructura y la falta de mantenimiento han agravado los problemas del sistema energético nacional.
El gobierno cubano ha responsabilizado en reiteradas ocasiones a Estados Unidos y al embargo por las dificultades económicas y energéticas de la Isla. Sin embargo, Washington afirma que mantiene opciones de ayuda condicionadas a cambios estructurales.
La propuesta de combustible y asistencia humanitaria abre nuevamente el debate sobre el futuro del modelo energético cubano y la capacidad del régimen de La Habana para responder a una crisis que continúa afectando la vida diaria de millones de ciudadanos.