La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propone limitar el acceso de migrantes a prestaciones federales como parte de su plan para reducir el uso de recursos pĆŗblicos, lo que afectarĆa tambiĆ©n a niƱos ciudadanos estadounidenses nacidos en el territorio.
Aunque el objetivo declarado es priorizar a ciudadanos estadounidenses en situación de necesidad, las medidas impactarĆan directamente a millones de niƱos, incluidos aquellos que son ciudadanos, por ser hijos de inmigrantes.
Entre las acciones planteadas estÔ excluir a familias con miembros indocumentados de viviendas subsidiadas, reforzar la verificación migratoria en programas como los cupones de alimentos, y restringir el acceso de ciertos migrantes a Medicaid, Medicare y ayudas fiscales para padres.
La CĆ”mara de Representantes, de mayorĆa republicana, ya ha respaldado parte de estos cambios, y especialistas en migración seƱalan que la mayorĆa de migrantes no autorizados ya tiene acceso limitado a estos beneficios.
Sin embargo, advierten que los efectos recaerƔn principalmente en los hijos de estas familias, muchos de los cuales son ciudadanos por nacimiento o migrantes con estatus legal, como refugiados y personas con asilo.
SegĆŗn datos citados por el diario The New York Times, aproximadamente el 12% de los niƱos en EEUU āunos nueve millonesā tiene al menos un progenitor no ciudadano.
Estos menores tienen el doble de probabilidades de vivir en condiciones de pobreza en comparación con los que tienen padres nacidos en el paĆs.
Actualmente, la ley permite que niños con número de Seguro Social accedan a ciertos beneficios, incluso si sus padres solo poseen un número de identificación fiscal.
Las modificaciones propuestas eliminarĆan esa posibilidad para cerca de dos millones de menores, segĆŗn cĆ”lculos del ComitĆ© Conjunto de Impuestos.
Algunos sectores que apoyan los cambios consideran que los beneficios fiscales para hijos permiten que familias migrantes no autorizadas reciban fondos públicos, y defienden su eliminación.
Otros expertos y defensores de derechos sociales advierten que la pĆ©rdida de estos apoyos económicos afectarĆa el desarrollo, salud y estabilidad de los menores, incluso si son ciudadanos estadounidenses.
Autoridades de vivienda y analistas anticipan que el gobierno de Trump buscarĆa tambiĆ©n prohibir el acceso a viviendas subvencionadas a familias donde algĆŗn miembro sea indocumentado, lo que dejarĆa sin asistencia a miles de niƱos con ciudadanĆa.