Nueva presidenta de Costa Rica mantiene ruptura de relaciones con Cuba
Se estableció como fecha límite el final del mes de marzo para la salida del personal diplomático de ambos países
La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, confirmó su respaldo a la decisión de romper relaciones diplomáticas con Cuba, una medida anunciada previamente por el actual mandatario, Rodrigo Chaves.
La disposición incluye el cierre de la embajada costarricense en La Habana y la solicitud de retiro del personal diplomático cubano en San José.
Fernández, quien asumirá el cargo el próximo 8 de mayo, declaró en entrevista con el medio Noticias Trivisión que la decisión responde a criterios políticos propios del gobierno costarricense.
Según explicó, la medida se tomó con base en principios vinculados a la defensa de la libertad y los derechos humanos, y no por presiones externas, como ha señalado el gobierno cubano.
La futura mandataria indicó que participó en la determinación adoptada por la actual administración y que la respalda plenamente. También afirmó que Costa Rica mantendrá una postura firme frente a situaciones que considere contrarias a los derechos fundamentales.
En sus declaraciones, Fernández hizo referencia a la situación interna en Cuba como un elemento de análisis para el contexto político regional.
Asimismo, envió un mensaje a los ciudadanos cubanos residentes en Costa Rica, asegurando que la medida no afecta su permanencia en el país.
De acuerdo con datos ofrecidos por la propia presidenta electa, cerca de 10.000 cubanos viven actualmente en territorio costarricense, incluidos solicitantes de refugio.
Por su parte, el canciller de Costa Rica, Arnoldo André, informó que se estableció como fecha límite el final del mes de marzo para la salida del personal diplomático de ambos países.
A partir del 1 de abril, las relaciones bilaterales quedarán restringidas al ámbito consular. En ese sentido, los servicios para ciudadanos cubanos serán gestionados desde la representación diplomática costarricense en Panamá. La embajada en La Habana ya no contaba con personal desde el pasado 5 de febrero.
El gobierno de Cuba reaccionó de forma inmediata al anuncio. El presidente Miguel Díaz-Canel atribuyó la decisión a una supuesta influencia de Estados Unidos, al considerar que forma parte de una estrategia para aislar a la isla en el escenario internacional.
En la misma línea, el canciller Bruno Rodríguez calificó la medida como injustificada y unilateral, y sostuvo que responde a una política alineada con Washington.
Este episodio se produce en un contexto regional donde se han registrado movimientos similares. A inicios de marzo, Ecuador anunció la expulsión de diplomáticos cubanos.
La decisión de Costa Rica marca un cambio en la relación bilateral con Cuba y redefine el nivel de interacción entre ambos países, que a partir de abril quedará limitado a gestiones consulares desde terceros territorios.



