ESTADOS UNIDOS

Aumentan accidentes aéreos en EEUU bajo la administración de Trump

Los recortes y decisiones han debilitado el sistema de transporte aéreo, reduciendo personal y afectando la seguridad y el control

Estados Unidos ha registrado varios incidentes aéreos graves desde el inicio de la administración del presidente Donald Trump en enero de 2025 hasta el 24 de marzo de 2026, en medio de una crisis creciente en el sistema aeroportuario marcada por recortes, falta de personal y decisiones controvertidas del gobierno.

Uno de los hechos más graves ocurrió el 29 de enero de 2025, cuando un avión comercial y un helicóptero militar colisionaron en Washington, causando la muerte de 67 personas, en el accidente más mortal en Estados Unidos en décadas.

Más recientemente, el 23 de marzo de 2026, dos pilotos murieron tras el choque de un avión con un vehículo en la pista del aeropuerto LaGuardia de Nueva York, lo que provocó cancelaciones masivas y nuevas alertas sobre la seguridad aérea.

A estos casos se suman incidentes recientes como “casi colisiones” entre aeronaves en aeropuertos como Newark, lo que refleja fallas operativas en el sistema.

Estos eventos ocurren en un contexto de deterioro del funcionamiento de los aeropuertos. Desde febrero de 2026, el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional ha dejado a miles de trabajadores sin salario, lo que ha provocado renuncias masivas y ausencias en la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).

Más de 400 agentes han dejado sus puestos y otros han faltado al trabajo, generando largas filas, retrasos y cancelaciones en todo el país .

Como respuesta, el gobierno de Trump ordenó el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en al menos 14 aeropuertos para cubrir la falta de personal.

Estos agentes no tienen formación en seguridad aeroportuaria, pero han sido asignados a tareas de control de acceso y apoyo logístico.

La medida ha sido criticada por sindicatos, legisladores y expertos, quienes advierten que puede afectar la seguridad y generar un ambiente de intimidación para los pasajeros.

La crisis actual no solo se explica por el cierre gubernamental. The New York Times ha señalado que los recortes y decisiones de la administración han debilitado el sistema de transporte aéreo, reduciendo personal y afectando la capacidad de respuesta ante emergencias.

La falta de inversión y la presión política sobre agencias federales han contribuido al deterioro del servicio. Además, el uso de ICE en aeropuertos ha generado fuertes cuestionamientos.

Organizaciones civiles y políticos han advertido que esta agencia, enfocada en inmigración, no debería operar en espacios de seguridad aérea.

Algunos críticos han comparado estas prácticas con modelos de control propios de regímenes autoritarios, señalando el riesgo de abusos y detenciones arbitrarias en lugares públicos.

La situación ocurre en un momento en que informes recientes han advertido que EEUU ha perdido su estatus de democracia liberal, en parte por la concentración de poder en el Ejecutivo y el debilitamiento de instituciones.

En ese contexto, decisiones como el despliegue de ICE y la gestión de la crisis aeroportuaria han sido interpretadas como señales de un sistema bajo presión.

En conjunto, los accidentes recientes, las fallas operativas y la falta de personal muestran un sistema aéreo en tensión.

La combinación de problemas estructurales y decisiones políticas ha incrementado los riesgos y ha generado preocupación sobre la seguridad y el funcionamiento de los aeropuertos en EEUU, de cara al Mundial de 2026, donde se espera la llegada de miles de turistas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas