El creador de contenido Alpi, del canal AlpiGlobal, mostró en la segunda parte de su documental sobre Cuba la experiencia de Lazio, un músico cubano defensor del sistema comunista que vive con un salario cercano a los 5 dólares mensuales.
El youtuber llevó al artista por primera vez a un resort turístico dentro de la isla para mostrar el contraste entre la vida cotidiana de la población y los espacios reservados para visitantes con mayor poder adquisitivo.
El documental plantea qué ocurre cuando una persona mantiene una fuerte convicción política, pero se enfrenta directamente a una realidad que refleja carencias económicas y diferencias sociales. Lazio, quien nunca había disfrutado unas vacaciones dentro de Cuba, experimentó durante tres días una versión del país que desconocía.
Lazio pasa de la Cuba de la escasez a la Cuba turística
Durante años, Lazio ha defendido las ideas de igualdad social promovidas por el Gobierno cubano. Sin embargo, su vida diaria ha estado marcada por limitaciones económicas, apagones y dificultades para acceder a productos básicos.
Alpi describió el viaje como un recorrido entre “dos Cubas”: una donde vive la mayoría de los ciudadanos y otra donde existen servicios, comodidades y alimentos que muchos cubanos no pueden pagar.
Uno de los primeros elementos que sorprendió al músico fue la pulsera del hotel. Para Lazio, ese objeto representó una sensación de igualdad frente a los demás huéspedes. “Me sentí más humano”, expresó al recibirla.
La habitación también generó sorpresa. Más que los lujos, lo que llamó su atención fue encontrar agua caliente, iluminación, productos de higiene y servicios funcionando con normalidad.
“Todo funciona”, comentó durante su recorrido por las instalaciones.
Un buffet revela la diferencia entre igualdad y acceso
Otro momento destacado ocurrió cuando Lazio entró por primera vez a un buffet. La posibilidad de escoger entre diferentes alimentos provocó una reacción inesperada: el músico relacionó esa experiencia con la libertad.
El documental contrasta esa escena con las dificultades que enfrentan muchos cubanos para adquirir productos como huevos, leche y queso.
Lazio explicó que en La Habana un salario mensual puede alcanzar apenas para comprar alrededor de 30 huevos. En cambio, dentro del hotel podía decidir libremente cuánto comer.
Según relató, consumir varios huevos al día puede convertirse en un privilegio para muchas familias debido a los altos precios y la escasez.
La experiencia no cambió sus creencias políticas, pero sí mostró una diferencia entre la igualdad que defiende y las desigualdades que observa en la vida cotidiana.
El talento de Lazio no logró abrirle una oportunidad laboral
Durante la estancia, Alpi descubrió que Lazio además era músico. El cubano toca guitarra, requinto y bajo, y aprovechó un encuentro con una cantante del hotel para mostrar su interés por la música.
El creador de contenido decidió ayudarlo e intentó que la administración del resort conociera su talento con la esperanza de conseguirle un empleo.
Después de una presentación ante trabajadores y huéspedes, la gerencia escuchó al músico y evaluó la posibilidad de ofrecerle una oportunidad. Sin embargo, finalmente Lazio no consiguió un puesto en el hotel.
El documental también aborda la estructura del turismo cubano y señala que el establecimiento pertenece a un conglomerado vinculado a GAESA, entidad bajo control de las Fuerzas Armadas cubanas.
Alpi explicó que la reducción del turismo internacional y las características del sector dificultan el acceso a empleos dentro de estos espacios.
Al finalizar el viaje, Lazio mantuvo sus ideas políticas, pero reconoció las diferencias entre la vida dentro del resort y la realidad que enfrenta la mayoría de los cubanos. Para Alpi, la experiencia buscaba mostrar cómo una persona puede descubrir otra cara de su propio país cuando tiene acceso temporal a oportunidades que normalmente están fuera de su alcance.