El hijo del reconocido pelotero cubano Yobal DueƱas fue arrestado en la semana pasada Tampa bajo cargos de voyerismo, luego de que fuera captado grabando con su celular debajo de la falda de una mujer.
Romario DueƱas Iglesias, un repartidor de 23 aƱos, admitió a la policĆa de la ciudad de Clearwater que usó su telĆ©fono para filmar las partes Ćntimas de una mujer, mientras se encontraba en una videollamada con un amigo.
Las autoridades informaron que el incidente ocurrió el 16 de septiembre en un complejo de oficinas del centro de la ciudad, donde el joven entregaba paquetes como empleado de Courier Express.
La vĆctima le dijo a la policĆa que sintió que DueƱas Iglesias le tocó la parte posterior de la pierna en mĆ”s de una ocasión. Cuando ella lo enfrentó en ese momento, Ć©l negó las acusaciones.
Sin embargo, las imƔgenes de vigilancia del interior del complejo de oficinas mostraron al cubano apuntando su telƩfono debajo de su falda.
Los detectives dijeron en un comunicado que, mientras lo entrevistaban el viernes 11 de octubre, admitió que estaba tratando de mostrar las imÔgenes a un amigo a través de una videollamada. Dijo ademÔs que lo hizo dos o tres veces mientras realizaba una entrega.
Romario es hijo del beisbolista cubano Yobal DueƱas MartĆnez, quien compitió con la selección nacional en los Juegos OlĆmpicos, ganando una medalla de plata. Sobre el incidente con su hijo, Yobal aseguró que se trataba de un malentendido.
Según el blog especializado Swing Completo, Dueñas salió de Cuba para perseguir el sueño que alcanzaron muchos compatriotas. En 2004 firmó con los Yankees por 60 mil dólares, luego de rechazar a los Astros de Houston y los Tigres de Detroit.
Pero su desempeño no fue suficiente y pasó, en 2006, a la Liga Mexicana del Béisbol, afiliada al sistema de ligas menores. Aunque puso números respetables con los Tuneros de San Luis, no le alcanzó para firmar con otro equipo de las MLB.
Hace unos aƱos, la policĆa lo capturó por un presunto robo de relojes y joyas, un incidente que le costó dĆas en una cĆ”rcel de Carolina del Sur.
āLa mala ājunteraā me llevó a cometer el Ćŗnico error de ese tipo en mi vida y lo paguĆ© caro. Gracias a Dios, ahora sigo el camino correctoā, declaró en aquel momento.